Es más sencillo de lo que parece, pero... ¿puedes encontrar la equivocación?

Llega un nuevo reto visual que está revolucionando la red... ¿eres capaz de resolverlo?

La mayoría de los retos y acertijos visuales que triunfan en Internet lo hacen cuando nos damos cuenta de que nuestro cerebro nos ha estado engañando. Algo que lejos de enfadarnos, nos sorprende y anima a compartirlo con la esperanza de que, al hacerlo, sintamos una especie de apoyo colectivo.

 

Y, aunque parezca que después de haber estado un año curtiéndonos con ilusiones ópticas, tests, acertijos visuales y puzzles, no puede haber nada nuevo que nos sorprenda o que no sepamos ya, llega un nuevo reto que nos descoloca (como todos los demás).

 

En esta ocasión, se trata de algo sencillo: una imagen que nos invita a encontrar el error. Si es en el menor tiempo posible mejor. ¿Seremos capaces de detectarlo a la primera? Tómate el tiempo que necesites mirando la imagen hasta encontrarlo.

 

En un posible procedimiento lógico para encontrar el error, es probable que muchos os hayáis dejado llevar por varios factores (aunque no en este estricto orden). El primero de ellos, en una experiencia pasada de algún acertijo visual parecido en el que el error se encontraba en alguna falta de ortografía. El segundo, haber centrado vuestra atención en la serie numérica. El tercero (también probable) haber intentado encontrar un sentido lógico a la serie de colores en que estaban pintados los números.

 

Después de haber llevado a cabo todos estos procedimientos y de haberos dado cuenta de que nada parece estar mal en la imagen, decidís consultar la solución para salir de dudas y es cuando os dáis cuenta del error. ¿Cómo se me ha podido pasar a mi el segundo "la" de la pregunta?, se preguntará alguno. Para muchos otros, esto le parecerá una pamplina al haberlo encontrado a la primera. Pero si sois de los primeros habéis de saber que es algo normal.

 

LA RESPUESTA

 

 

La imagen está diseñada para que encontremos una serie de distracciones que dirigen la atención de nuestro cerebro hacia ellas, obviando lo lógico. Esto tiene que ver con lo que se denomina: ceguera por repetición, un fenómeno que depende del funcionamiento de nuestro cerebro.

 

Estamos ante un caso de ceguera de repetición cuando no somos capaces de reconocer la segunda aparición de un elemento visual en una imagen y esto se debe a la forma en que nuestro cerebro interpreta la información según le viene.