Tribuna mini Saltar publicidad
Cartel definitivo iberian file

Érase una vez un restaurante de Valladolid donde la comida era digna de Gigantes

El negocio cerca de la Plaza Circular, que ya ha cumplido veinte años en la ciudad, se ha hecho famoso por sus hamburguesas, baguettes y perritos calientes de tamaño mastodóntico.

¡HAZNOS TU PROPUESTA!

 

¿Qué espacio en forma de bar o restaurante merece estar en nuestra sección de VallaLugares?

 

Puedes escribirnos a través de Twitter, Facebook o con un comentario en esta misma noticia si conoces algún lugar peculiar o interesante que crees que podemos visitar.

La sensación al atravesar la puerta es, sin duda, de sentirse pequeño. Vista a la derecha, y una enorme hamburguesa Panzus luce entre dos comensales dispuestos a dar buena cuenta de ella. A la izquierda, un hombre con cara de tragón agarra con las dos manos una considerable baguette. No, no es el país de Gulliver, simplemente ha entrado usted en el restaurante Gigantes de Valladolid, cerca de la Plaza Circular, donde por descontado la comida que se emplata hace honor a su nombre.

 

Todo comenzó por 1989 en Alicante, donde nació el concepto de una hamburguesería que poco después, en 1995, se trasladó a Valladolid por motivos familiares. Una idea que ya tiene sus fieles con el paso del tiempo y que ha terminado por consolidarse en la ciudad. Y es que con el estómago no se juega, claro.

 

“El concepto de hamburguesas gigantes no existía por aquel entonces, fue la idea de empezar a elaborar productos gigantes. Primero hamburguesas, después baguettes, sándwiches, perritos calientes…”, comienza explicando Jaime, como representante del Gigantes. El concepto está claro. Pese al paso de los años, mantener esa mágica esencia que ha permitido llamar la atención del ciudadano de a pie, una idea que aunque parezca mentira no es fácil de imitar.

 

“Ha habido intentos de introducirse algunas compañías con este concepto de comida gigante, pero no sé si no han dado con la clave o con el nicho de mercado”, saca pecho el encargado de comunicación. “La acogida para nosotros siempre ha sido buena, algo habremos hecho bien para que la gente siga viniendo aquí y no haya cuajado la competencia”.

 

Quizá sea su decoración casi infantil, imitando un ambiente medieval y en el que los dragones, y por supuesto los gigantes, son protagonistas escondidos en las paredes entre varias filas de bancos de madera. ¿Pero cómo surgió la idea? “A finales de los años 80 se trató de reiventar este concepto de hamburguesería fijándose en lo que se hacía en Estados Unidos, allí ya sabéis que va todo a lo grande. Coches grandes, casas grandes, frigoríficos grandes…”, gesticula Jaime.

 

“El concepto de hamburguesa grande era en vertical, entonces nosotros lo hicimos horizontal. Es para una persona que coma mucho o para dos que quieran compartir, y la verdad es que da bastante juego, es espectacular, a la gente le gusta, le divierte”, sonríe.

 

PARA TODOS LOS PÚBLICOS

 

Sobra decir cuál es el plato estrella. “Sin duda, la hamburguesa”, asiente, convencido, el hombre de comunicación. “Es nuestro plato estrella, a veces hay otros, como las patatas, que están teniendo mucho éxito. Al final funciona por gustos, cada uno tiene su plato favorito. Aquí hay para elegir, que es lo importante”. Y hablando de gustos, no será por público variado. Mientras una pareja de ancianos degusta una ensalada en un plato mastodóntico, un grupo de críos se pone morado a patatas.

 

“Tenemos gente joven, gente mayor, niños… en función del día que vengas te puedes encontrar con cualquier tipo de sexo, edad… el único requisito es que te guste la comida y te guste comer mucho. Si cumples eso dos requisitos aquí tienes hueco para venir”, ríe de nuevo Jaime. Ahora la próxima meta está en las franquicias.

 

“Afortunadamente ha habido muchas personas que se han interesado por este concepto de hamburguesería y nos han preguntado si podríamos hacer franquicia. Vamos a empezar a trabajar en esta nueva línea”, desvela, un proyecto que empezará, se espera, para el mes de septiembre.

 

“Estamos hablando ya con algunas personas que están interesadas y queremos ir pasito a pasito. Queremos que funcione todo muy bien, sobre todo por la imagen de Gigantes que tenemos actualmente”. Si usted había oído hablar del Gigantes, es fácil que fuera para bien. ¿O acaso es posible escuchar malas palabras de un restaurante donde puedes convertirte en un Gigante?

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: