Época de dimes y diretes en torno a la plantilla del Real Valladolid

Con tan solo un fichaje y confirmados al menos ocho jugadores que no seguirán en el club la temporada que viene, el equipo se encuentra todavía a medio confeccionar.

PLANTILLA:

 

Con contrato: Dani Hernández, Mariño, Heinz, Valiente, Rueda, Peña, Bergdich, Óscar, Sastre, Omar, Valdet Rama y Jeffren,

 

Salidas: Manucho, Javi Guerra, Osorio, Rukavina, Larsson, Baraja, Mitrovic y Rossi.

 

Llegadas: André Leao y el entrenador, Rubi.

 

Renovables: Jaime, Víctor Pérez y Álvaro Rubio.

El Real Valladolid 2014/2015 continúa en el aire. No, no se asusten. La viabilidad económica, en principio, está garantizada durante al menos un par de temporadas, pero lo que se encuentra completamente pendiente de confección treinta días después del descenso a Segunda es la plantilla.

 

No por ello las máquinas están paradas, ni mucho menos. Aunque de cara al público el club solo haya anunciado el fichaje de Leao y presentado ante los medios a Rubi y a Braulio, este último no ha parado de mover hilos para formar una nueva plantilla que debe ser tan competitiva como limitada de presupuesto. Economía de guerra, que lo llaman.

 

El problema es que, con todos los focos puestos en la disputa del Mundial, no terminan de verse muchos nombres que salgan a la palestra como futuribles del Pucela. Los seguidores blanquivioletas, pese a tener un ojo en el torneo internacional más importante, también tienen el otro en su equipo del alma. Y el gusanillo de la impaciencia salta, claro.

 

La realidad dicta que por ahora solo se han hecho efectivos el nombrado fichaje del portugués y el regreso de Grecia de Dani Hernández, de manera que, a efectos prácticos, con la salida confirmadísima de hasta ocho jugadores, solo hay trece banquetas del vestuario del primer equipo ocupadas.

 

PRIMER EQUIPO

 

Bien hay que decir que tanto Rubi como Braulio dejaron claro que la intención es que la primera plantilla tenga “en torno a veinte jugadores” de manera que se cuenta con dar cancha a la cantera. En este supuesto, faltarían al menos siete firmas más, y eso dando por supuesto que no terminase por hacer las maletas algún jugador más, cosa que no se puede decir a ciencia cierta.

 

Mientras que Rueda, Peña, Bergdich, Óscar, Sastre, Omar, Valdet Rama y Jeffren parecen piezas fijas para la próxima temporada, los dos porteros disponibles están atentos a su futuro. Jaime lleva en negociaciones desde el lunes y eso dejaría fuera a Dani Hernández, quien interesa al Tenerife, y esto sin contar que el Villarreal podría repescar hasta el 30 de junio a Mariño, aunque no parece que vaya a darse toda vez que Asenjo se quedará en Villarreal.

 

Heinz, en el más absoluto ostracismo toda la temporada, en principio tendrá que intentar convencer a Rubi toda vez que su salida parece imposible, mientras que el club, si llegase una buena oferta por Valiente, no descartaría una venta.

 

André Leao, a día de hoy, se trata de la única incorporación palpable para saltar al césped, pero pronto deberían llegar más.

 

DESPEDIDAS

 

Ya han sido unas cuantas y la mayoría no han tardado en encontrar acomodo. Guerra al Cardiff, Manucho al Rayo Valleccano y Larsson al Granada son algunas, Rukavina y Osorio pronto harán lo propio y Mitrovic y Rossi regresaron a Benfica y Juventus, respectivamente. Todos parecen haberse apañado su futuro o, en su defecto, se encuentran en ciernes de hacerlo.

 

Aparte queda Baraja, al que el club decidió no renovar, por lo que el vestuario tendrá que buscar nuevos referentes en otros jugadores como Jesús Rueda o Marc Valiente, quienes ya van tomando galones de veteranía.

 

RENOVABLES

 

Hete aquí uno de los problemas del club. Más allá de los nombrados contactos con Jaime, no muy avanzados por el momento, Álvaro Rubio y Víctor Pérez, sobre todo el segundo, se encuentran en el disparadero. Con los tres la intención es que se queden, pero los cantos de Primera, más en el caso del manchego, suenan con fuerza. Está la posibilidad de que Víctor renueve y acabe cedido en el Levante, pero ambos clubes están pendientes de reunirse para tratar en profundidad el tema.

 

En cuanto a Álvaro Rubio, su tema es complejo. A sus 35 años, fue de los que más sufrió el descenso tras ocho años en el Pucela, pero el club no termina de dar el paso de renovarle, en parte precisamente por su edad. Implicación, desde luego, no le falta, pero habrá que ver si es suficiente para una plantilla que, a día de hoy, está más coja que otra cosa.