Enfrentamiento a pedradas entre partidarios y detractores del Toro de la Vega

Antes del comienzo del Torneo, cerca de 150 antitaurinos se congregaron en uno de los puntos por los que debía pasar el animal y fueron desalojados a un lugar seguro.

Todo tuvo lugar cuando el Torneo del Toro de la Vega ya había comenzado y 'Elegido' había atravesado el puente, la rotonda y estaba a punto de llegar a campo abierto. Los antitaurinos, apartados en primera instancia por la Guardia Civil, se trasladaron a una parcela colindante al pasillo formado por dos vallas por el que debía pasar el toro.

 

Mientras varios vecinos del pueblo perseguían todavía al animal por el nombrado pasillo, de repente cayeron varias piedras desde fuera a adentro. Sin dudarlo ni un segundo, fueron varios los que se agacharon, recogieron varias rocas y respondieron al ataque. Fue entonces cuando comenzó la batalla campal, paralela al torneo, en la que al menos una persona fue alcanzada por uno de los proyectiles.

 

Apenas fueron unos minutos de enfrentamiento, suficientes para que el intercambio constante de insultos e improperios, y por supuesto de piedras, entre ambos bandos alcanzara un grado cada vez mayor y crispase todavía más el ambiente.


 

Por supuesto, ante la pedrada recibida por una de las detractoras del Toro de la Vega tuvo que intervenir la Cruz Roja. La chica, semiinsconsciente, tuvo que ser trasladada por sus compañeros hasta el lugar instalado por los servicios médicos, donde fue atendida para después ser trasladada al hospital.

 

INCIDENTES INICIALES

 

En primera instancia, y cerca de una hora antes de que la que en principio iba a ser la hora en que daría comienzo el Torneo, las 11.00, unos 150 antitaurinos se congregaron en la pequeña zona entre el puente y la rotonda, es decir, uno de los puntos de paso de 'Elegido'. Allí se hicieron fuertes, con gritos de "la tortura no es cultura", "Hemos venido a salvar a Elegido" o "lo que estáis haciendo es ilegal".

 

Poco tardaron en increparles los vecinos de Tordesillas, que se congregaron a su alrededor encarrándoles en un enorme círculo. Fue entonces cuando medió la Guardia Civil, que tuvo que advertirles que se tenían que marchar de allí. Ante el caso omiso de los antitaurinos, la benemérita decidió actuar y desalojarles a un lugar seguro.

 

Uno a uno, con bastante paciencia y buen hacer, aunque en más de un momento con malas formas y haciendo uso de la fuerza, los Guardias fueron trasladándoles a uno de los laterales de la nombrada rotonda. Quizá un error, pues desde allí les fue relativamente fácil llegar al pasillo donde se libró la batalla campal de piedras, con solo una valla por medio.

 

A causa de este traslado de antitaurinos el comienzo del Torneo terminó por retrasarse cerca de treinta minutos, máxime cuando otros tantos se encadenaron al puente antes de que este se iniciara. Una vez más, las fuerzas del orden tuvieron que actuar para llevar a los manifestantes junto al resto de sus compañeros.

Una anti taurina tuvo que ser atendida por un ataque de ansiedad. BORIS GARCÍA
Ver album

Noticias relacionadas