En septiembre, revisión de Zonas de Gran Afluencia Turística que afecta a Arroyo, Valladolid y Zaratán

El Corte Inglés de Constitución en Valladolid, una de las grandes superficies que puede abrir 16 festivos al año. BORIS GARCÍA

La Orden aprobada el año pasado por la Junta permite a los negocios abrir hasta dieciséis días festivos al año, algo que critican desde los pequeños comercios al verse perjudicados.

¿QUÉ ES LA ZONA DE GRAN AFLUENCIA TURÍSTICA (ZGAT)?

 

Según la Junta de Castilla y León, se trata de una orden por la que el municipio nombrado cuenta con unas normas especiales para sus comercios, de manera que estos, en el caso de Valladolid, pueden abrir hasta 16 días festivos al año.

 

Los pequeños comerciantes de la ciudad se negaron en rotundo el año pasado al considerarlo perjudicial para sus intereses, aunque finalmente fue aprobado para la ciudad.

Se trata de una pelea que viene de lejos, del año pasado, concretamente. Y lo peor es que la historia viene a repetirse en Valladolid este venidero mes de septiembre, mientras la ciudad se estará preparando para las casetas de la Feria de Día y los fuegos artificiales de sus Fiestas. La polémica Orden de Zona de Gran Afluencia Turística de la Junta de Castilla y León, que desembarcó en Valladolid y Arroyo –Zaratán se quedó fuera por presentarse fuera de plazo- y que permite a los comercios abrir hasta dieciséis días festivos al año, vuelve a la carga.

 

¿Por qué? Resulta que septiembre es el mes elegido para renovar la licencia de esta Zona de Gran Afluencia Turística, con la que el pequeño comercio de la ciudad y de la provincia, con Avadeco y Fecosva a la cabeza, se ha visto perjudicado. El argumento es sencillo. Al contar con menos empleados, no pueden competir con las grandes superficies de la ciudad y no alcanzan a abrir todos esos días festivos, con lo que llegan las pérdidas.

 

En el pasado, tras varias semanas de debate en las que los grandes comercios de la ciudad como El Corte Inglés o Carrefour pedían abrir absolutamente todos los días festivos del año, contra los diez que proponían los pequeños, se llegó a un consenso gracias al Ayuntamiento de Valladolid, el de Arroyo y la Junta que dejó la cifra en dieciséis. La cuestión es que ahora, un año después, toca revisión y, por ende, quejas de los dos lados.

 

VALLADOLID, ARROYO Y AHORA, ZARATÁN

 

“Los Ayuntamientos que lo consideren oportuno pueden solicitar en septiembre nuevas Zonas de Gran Afluencia Turística o modificaciones en las ya existentes”, comienza explicando Alejandro García, presidente de la Asociación Vallisoletana de Comerciantes –Avadeco-, en representación de estos pequeños negocios.

 

“Zaratán lo lógico es que lo solicite este año también, toda vez que el año pasado lo hicieron tarde y ya había concluido el plazo. El caso es curioso porque Equinoccio, en este municipio, no fue declarado de Zona de Gran afluencia Turística, pero a un kilómetro tiene a Río Shopping que sí lo es, o un Carrefour al lado del estadio que también”, sigue García, que ya advierte que será “un mes movidito” en este tema.

 

La Zona de Gran Afluencia Turística no se trata de una regulación cualquiera. Como su propio nombre indica, requiere ciertos requisitos para que se pueda justificar la apertura de estos comercios. “Ahí se va a crear un problema para ver cómo la Junta justifica la apertura de Equinoccio cuando es una localidad que no tiene ningún bien de interés cultural. Es como el caso del municipio de Golmayo, en Soria, que se denegó. Exactamente igual. La Junta hizo caso para Río Shopping y no para Golmayo, cuando se trata de dos casos prácticamente idénticos”, sigue el presidente de Avadeco. “Cuando les interesa lo justifican y cuando no, lo deniegan”, se resigna García, que da por hecho que Valladolid y Arroyo renovarán sus licencias sin problemas y volverán a abrir dieciséis días... o incluso más.

 

“Río Shopping se va a mantener y Valladolid también, la cosa es que no sabemos si desde Arroyo perdirán que se incremente el número de días. De dieciséis van a querer subir a veintidós o veinticuatro, rentables para las grandes superficies”, insiste, antes de asegurar que “no por abrir más días se incrementa el consumo”, pues “la capacidad adquisitiva de los compradores sigue siendo la misma”. Se trata de una pelea que el pequeño comercio ya perdió el año pasado.

 

COMERCIOS AFECTADOS

 

“Al final del año se notará en cuanto a que las grandes superficies ganan clientes a los pequeños comercios de Valladolid cada domingo que abren. En Navidad se abrieron más festivos que nunca, por ejemplo, y eso nos perjudicó”, indica García, que también declara que poco más pueden hacer los comercios de calado humilde.

 

“No hay medidas que tomar, solo pedir que impere la sensatez de nuestros políticos ante una situación que ha demostrado en toda España que es nefasta. En Madrid, por ejemplo, es el ejemplo perfecto de cómo se puede abrir más y vender menos. Hay estudios que lo demuestran, a pesar de los millones de ciudadanos y de turistas”, concluye. La única realidad es que en pocas semanas será el momento de renovar las ZGAT de Valladolid, y el pequeño comercio sigue tambaleándose “tras un 2013 en el que se tocó fondo”, según García.