Empatando bajo la lluvia

El Real Valladolid consiguió un valioso punto (2-2) tras realizar una segunda parte magistral en la que Guerra y Osorio hicieron los goles para remontar el tanto inicial de Santa Cruz. Pawlowski hizo el tanto del empate.

FICHA TÉCNICA.

 

RESULTADO: VALLADOLID, 2 - MÁLAGA, 2. (0-1 al descanso).

 

ALINEACIONES.

 

VALLADOLID: Mariño, Rukavina, Rueda, Valiente, Peña, Sastre (Rossi, min.50), Baraja, Ebert, Osorio, Rama (Omar, min.46 (Alcatraz, min.74)) y Guerra.

 

MÁLAGA: Caballero, Gámez, Sergio Sánchez, Angeleri, Antunes, Camacho, Tissone, Morales (Pawlowski, min.72), Portillo (Duda, min.84), Eliseu (El Hamdaoui, min.71) y Santa Cruz.

 

GOLES:

 

   0 - 1, min.23: Santa Cruz.

 

   1 - 1, min.56, Javi Guerra.

 

   2 - 1, min.64, Osorio.

 

   2 - 2, min.75, Pawlowski.

 

ÁRBITRO: Martínez Munuera (C. Valenciano). Amonestó a Sastre (min.41), Baraja (min.68) y Javi Guerra (min.91) en el Valladolid.

Las bajas no son excusa, dijo JIM hace pocos días. Y quizá pueda tomarse al pie de la letra vista la segunda parte del Real Valladolid ante el Málaga, en lo que fue un meritorio empate (2-2) después de comenzar perdiendo con un gol de Santa Cruz. Guerra y Osorio dieron la vuelta al marcador y Pawlowski hizo el definitivo empate.

 

Lo importante es que el Valladolid fue capaz de hacer una muy buena mitad parte después de comenzar perdiendo y con demasiadas bajas. JIM supo reestructurar el equipo a tiempo y brindó un bonito espectáculo para la grada.

 

El partido empezó bastante parejo, incluso con el Pucela un poco más mandón sobre el terreno de juego. Osorio se veía con ganas de demostrar cosas en su segunda titularidad consecutiva y aportó mucho dinamismo en la zona de ataque, aunque poco a poco se iría diluyendo sobre la lluvia de Zorrilla.

 

En esas que, cuando más igualado parecía que estaba el partido, le llegó a Roque Santa Cruz un pase filtrado que le dejó completamente solo ante Mariño, que no desaprovecho para convertir en el 0-1. No había habido ninguna ocasión más clara en el partido que las que había intentado fabricar el Pucela, pero los de JIM se encontraban de repente con el marcador en contra.

 

Lo cierto es que los blanquivioleta acusaron el mazazo y les comenzaron a pesar las piernas, con lo que el Málaga aprovechó para estirar líneas y buscar alguna oportunidad más a balón parado. No se mostraron especialmente incisivos los de Schuster en los primeros 45 minutos, pero si algo demostraron fue orden defensivo y una situación sobre el campo envidiable.

 

En esas el Pucela espabiló y montó un rápido contraataque que terminó en un centro de Guerra que pareció impactar en la mano de un defensor malaguista… y que el árbitro no vio. Era lo que le faltaba a una afición que ya había sufrido bastante la jornada pasada con la expulsión de Bergdich.

 

Y con poco más se llegó al descanso. El Valladolid lo intentaba y lo intentaba, pero se quedaba solo en intención, mientras el Málaga sabía jugar con el resultado a favor.

 

La segunda parte fue otro cantar. No se sabe qué les dio JIM en el descanso a sus chicos, que salieron como una moto que no se gripaba bajo la lluvia. Primero aviso Osorio con un cabezazo que a punto estuvo de significar el empate tras cinco minutos de la salida de vestuarios.

 

Acabó empatando Guerra en la salida un córner, tras cazar un rechace complicado pero que daba vida al Real Valladolid. El conjunto de JIM se había dado la vuelta como un calcetín, no parecía el mismo de la primera parte. Y si no que se lo digan a Osorio, que tras una primera parte bastante floja terminó culminando la remontada al rematar de cabeza a la perfección otro córner. Era el 2-1.

El Málaga supo sacar las uñas. Schuster introdujo a El Hamdaoui y Pawlowski en un doble cambio y el segundo apenas tardó cinco minutos en empatar cuando Camacho centró desde la derecha y el delantero la empujó al fondo de la red después de un control magistral.

 

El resto del partido fue un espectáculo para la grada, uno de esos partidos de ida y vuelta que tanto gustan al que está en la grada y tan poco a los entrenadores. La cuestión es que el marcador no terminó de moverse y el Pucela tendrá que esperar otra semana más para conseguir los tres puntos. El problema es que la próxima ocasión será en el Camp Nou.

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