Embarazadas, las que más usan Internet tras adolescentes

Las embarazadas son las usuarias de Internet más activas, tras las adolescentes. Ávidas información, las premamás buscan todo tipo de datos en la Red para poder contrastarlos y muy frecuentemente quieren contactar con otras mujeres en estado, para intercambiar con ellas sus sensaciones, inquietudes, preocupaciones y experiencias, según estudios recientes.

La irrupción de Internet no ha pasado desapercibida para ningún sector de la sociedad y muchos estudios sobre el comportamiento de los distintos perfiles de usuarios coinciden tradicionalmente en que los que más usan la web son los adolescentes, que son usuarios nativos y cuando buscan información no profundizan en los temas buscados.


Sin embargo, en recientes estudios se destaca la importancia del colectivo de las mujeres embarazadas, las cuales -al contrario de los adolescentes- entran en la Red para buscar información en profundidad, contrastar datos y documentarse lo más posible en todos los aspectos que les afectan en relación con su estado de gestación y su futuro como madres.

Según los responsables de embarazoymas.com, portal líder en castellano sobre el embarazo, bebés y niños, el perfil de la embarazada es el de una mujer ávida de información, con ganas de contrastar la información en diversas fuentes y con un marcado perfil de búsqueda de información en profundidad. Además también buscan en muchas ocasiones contactar con otras mujeres en su misma situación para compartir miedos y experiencias vitales.

LAGUNAS EN EL SISTEMA EDUCATIVO

Los recientes estudios que señalan la creciente importancia de las embarazadas como usuarias de Internet no han establecido ninguna correlación estadística entre el nivel de estudios de estas mujeres y la intensidad de la búsqueda de información sobre el embarazo y la educación y salud infantil; es decir, que las mujeres embarazadas siempre quieren informarse más y mejor, independientemente del nivel cultural que tengan.

Tal y como numerosos colectivos han venido indicando en los últimos años, quizás el motivo de esta falta de correlación sea la falta de formación sobre el embarazo y la crianza en el sistema educativo. Al contrario que la educación sexual o la pubertad y adolescencia, el embarazo apenas es estudiado y enseñado en el sistema educativo actual.

También es reseñable el que las embarazadas tienen un perfil de lectoras tranquilas, que buscan profundizar en la información y que pasan más tiempo navegando que otros usuarios de Internet.
 

RIGOR

Uno de los grandes problemas es que hay dos grandes grupos de páginas webs sobre el embarazo: aquellas con un gran rigor médico, que están dirigidas a profesionales de la salud, y multitud de pequeños blogs que cuentan muy superficialmente el tema a tratar y con un gran déficit de rigor.

Desde embarazoymas.com, sus responsables subrayan que es muy importante que las embarazadas no tomen decisiones en aspectos de salud basándose únicamente en lo que encuentren en Internet, ya que puede ser erróneo o incluso estar contraindicado para su caso. La información que se suministra en la mayoría de páginas es generalista y educativa, pero debe ser siempre un médico el que asesore con rigor a cada mujer sobre su embarazo en particular.

Además del embarazo, existe mucha información sobre los bebés y los niños que las madres buscan y presentan los mismos o más problemas que la información sobre el embarazo. "La información sobre aspectos médicos suele ser más objetiva y consensuada que, por ejemplo, la información sobre aspectos psicológicos y de comportamiento de un niño", indican los responsables de embarazoymas.com.

El equilibrio sobre la información con rigor absoluto y la información accesible a todos los niveles educativos es muy difícil, sobre todo en la temática del embarazo y de la infancia, donde se entremezclan temas de salud, psicología y bienestar personal.

Los profesionales recomiendan que el uso de Internet se ciña al uso educativo, dejando las decisiones médicas supeditadas siempre a la consulta médica personal.