El XIII Curso de Arqueología y Campo de Trabajo en Matallana cuenta con 25 estudiantes

Jesús Julio Carnero, a la derecha, observa el trabajo

Los participantes de la edición en la localidad vallisoletana están repartidos en dos turnos, de los que el primero termina el 31 de julio y el segundo comienza el 1 de agosto.

Un total de 25 estudiantes repartidos en dos turnos participa en el XIII Curso de Arqueología y Campo de Trabajo en Matallana (Valladolid) que este martes ha visitado el presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero, acompañado por el Catedrático de Prehistoria de la Universidad de Valladolid Germán Delibes y los directores del curso, Manuel Crespo y Raúl Martín.

 

Germán Delibes ha explicado que "se trata de una aldea devastada" en la que se ha hallado un "horno", aunque aún no hay mucha información y habrá que esperar al segundo turno para obtener "mejor información".

 

Asimismo, Manuel Crespo ha afirmado que el yacimiento se sitúa en el lugar donde vivían los habitantes de Mataplana antes de que llegaran los cistercienses en el año 1185, así como que los materiales encontrados son medievales, anteriores al establecimiento de los religiosos en este terreno, que les sirve para estudiar cómo han evolucionado "las modas" en materia de construcción.

 

Además, el director del campo de trabajo ha aseverado que "lo que más" les interesa son los ambientes domésticos y han descubierto enterramientos de los que se deduce que los cadáveres se orientaban hacia el este.

 

Este curso tiene como objetivo proporcionar a los alumnos un primer acercamiento a la arqueología de campo y sus técnicas mediante la participación en una excavación real combinada con clases teórico-prácticas sobre materias relacionadas con la disciplina.

 

El curso se desarrolla en dos turnos. El primero de ellos se inició el pasado 18 de julio y finalizará el 31 de julio, mientras que el segundo se desenvolverá entre el 1 y el 14 de agosto.

 

La Diputación de Valladolid recuperó en 2013 este curso, que se inició en 1996 y permanecía suspendido desde 2006, subvencionado con 38.705 euros gran parte de la matrícula de los alumnos, quienes realizan una aportación individual de 200 euros.

 

Esa cantidad incluye, además del contenido formativo del curso, alojamiento con pensión completa en la Hospedería de Matallana, desplazamientos de ida y vuelta entre Matallana y Valladolid, materiales y seguros.

 

Por su parte, la Universidad de Valladolid asume la responsabilidad científica y la coordinación del curso, selecciona a los aspirantes, aporta, además de los medios personales, la infraestructura de su laboratorio arqueológico y la documentación científica y bibliográfica necesaria para la adecuada realización de los trabajos.

 

Una vez finalizado el curso, redacta una Memoria Final en la que informa sobre los resultados de la intervención arqueológica, incluidas planimetrías digitalizadas, fichas de unidad estratigráfica, inventario fotográfico, tratamiento e inventario de materiales arqueológicos recuperados en los trabajos.

 

En las trece ediciones de este curso han pasado por el yacimiento más de 500 alumnos.

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