El VRAC se impone a los elementos y al Gernika (17-21)

La baja por enfermedad de última hora de Tucconi y dos lesiones al poco de comenzar el partido, sumado al mal estado del césped de Urbieta, complicaron un partido que el VRAC ganó gracias a su convicción en los últimos minutos.

 

17- Gernika RT: Jon Mikel Aboitiz, Jon Aboitiz, Joel Sebastián Sclavi, David James Morgan, Gregorio Zabaloy, Dario Canaan, Jon Magunazelaia, Mateo Bast, Asier del Bosque, Iker Olaeta, Martin Souville, Juan Pablo Pietrelli, Mauro Amor, Sebastián Bartero y Jamie Verran

 

21- VRAC Quesos Entrepinares: Alberto Pastor, Steve Barnes, Alberto Blanco, Dani Stohr, Manu Mora, Mateo Agudo, Troy Mangan, Kalo Gavidi, Iván Espeso, Álvaro Ferrández, Rodrigo López, Nuno Penha e Costa, Alex Müller, Pedro de la Lastra y Fede Castiglioni

También jugaron: Scott Manson, Gareth Griffiths, Guillo Mateu, Haru Nakayama e Ignacio Molina


Parciales: 0-3, min. 7: Transformación de castigo de Álvaro Ferrández; 3-3, min. 30: Drop de Sebastián Bartero; 3-6, min. 33: Transformación de castigo de Álvaro Ferrández; 3-13, min. 40: Ensayo de castigo y transformación de Álvaro Ferrández; DESCANSO; 10-13, min. 44: Ensayo de Pietrelli y transformación de Sebastián Bartero; 10-18, min. 62: Ensayo de Manu Mora; 17-18, min. 64: Ensayo de Jaime Verran y transformación de Sebastián Bartero; 17-21, min. 69: Transformación de castigo de Gareth Griffiths

 

Árbitro: Alfonso Mira. Amonestó a Bertero e Iván Espeso

 

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 9 de la División de Honor de rugby disputado en Urbieta

El VRAC salió vivo de Urbieta. Sumó cuatro puntos en un partido que tuvo de todo... menos rugby. Como era de esperar, el barro marcó el partido y trabó el juego de ambos conjuntos, especialmente el del Quesos, que completó uno de los encuentros de menos dominio de los últimos meses. Pese a todo ello, Gernika no estuvo en ningún momento por delante en el marcador, aunque sí tuvo varios castigos a su favor que desperdició en momentos decisivos.

 

El Quesos, en cambio, estuvo bastante acertado en la faceta pateadora, sumando en múltiples ocasiones por medio de Álvaro Ferrández, en la primera parte, y de Gareth Griffiths en la segunda.

 

La baja de última hora de Stefano Tucconi fue el primer obstáculo que tuvo que librar el VRAC, obligado a presentar una convocatoria de 22 jugadores a su llegada a Urbieta. Al poco de comenzar el partido, los riesgos del barro y lo pesado que estaba el terreno de juego se saldaron con dos inoportunas lesiones: la de Mateo Agudo, dolorido del tobillo, y la de Troy Mangan, aquejado del hombro. Merino se vio obligado a mover el banquillo de forma prematura, pero el equipo mantuvo el orden pese a las diferentes complicaciones. 

 

No era un día para frivolidades ni experimentos: se trataba de cumplir el expediente y ganar. El VRAC se puso a ello y alcanzó el descanso con diez puntos de ventaja. Dos patadas de Álvaro Ferrández, meritorias por el viento que soplaba en Urbieta, y un ensayo de castigo tras la insistencia en el empuje poco antes del intermedio tranquilizaban al Quesos, obligado defensivamente por un Gernika que solo sumó en los primeros 40 minutos merced a un drop de Bartero que llegó a colocar el 3-3 en el marcador.

 

Tras la reanudación, Gernika se volcó ofensivamente y apretó durante casi veinte minutos en terreno quesero, aprovechando además la amarilla mostrada por Mirat a Iván Espeso. Al VRAC le costaba salir de su propio campo y el partido se convirtió en un ir y venir de patadas al cielo de Urbieta que favorecían a los locales. El ensayo transformado de Pietrelli en el minuto 44, que aprovechó un despiste de los vallisoletanos para posar bajo palos tras una larga carrera, acercó a los vizcaínos y dejó grogui al VRAC, que respiraba al ver los castigos errados por Gernika que evitaban la remontada. 

 

El Quesos no despertó hasta que no consiguió su segundo ensayo. Llegó fruto de la presión tras una patada alta que acabó con una de las pocas jugadas de movilidad del partido. El oval pasó de Dani Stohr a Nacho Molina, de Molina a Manu Mora y, tras una buena acción de Gavidi, Mora logró un ensayo clave para la victoria final. Pero Gernika no se rindió. El barro hizo resbalar inoportunamente a Rodrigo López en una zona comprometida y una deficiente patada permitió a Verran ensayar y dejar a un punto del empate a los basurdes.

 

Nuevamente, y al igual que en otras muchas ocasiones, el VRAC gestionó mejor los últimos minutos, se tranquilizó con un castigo transformado por Griffiths e intentó un nuevo ensayo que nunca llegó pero cuya búsqueda le sirvió para dejar pasar los minutos y atar los cuatro puntos.