El VRAC, mucho más que un resultado

El VRAC gana y suma bonus en Sevilla, en un partido que el equipo de Diego Merino dominó de principio a fin. Ciencias aprovechó sus ocasiones y apretó el marcador en los minutos finales. El equipo cierra la primera vuelta colíder.

21 - CIENCIAS Fundación Cajasol: Antonio Iñiguez, Juan González, Jesús Martínez, Alejandro Ortega, Álvaro Ortega, Javier de Juan, Santiago Maurano, Manuel Sobrino, Pablo Macarro, Juan Domínguez, Óliver Terril, Ildefonso García, Ignacio Fernández, Javier Ustarroz y Luís Vázquez.

 

25 - VRAC Quesos Entrepinares: Pablo César Gutiérrez, Scott Vessey, Alberto Blanco, Íñigo Ribot, Alberto Pastor, Adam Newton, Álvaro Abril, Carlos Gavidi, Juan Carlos Pico, Miguel Merino, Sergio Fernández, Manuel Sevillano, Javi Ortega, Marco Lora y Perico Martín. También jugaron: Ángel de la Calle, Stephen Barnes y Nacho Molina.

 

Parciales: 0-5, min.15; 0-10, min.18; 0-15, min.35; 7-15, min.38; descanso; 7-20, min.48; 14-20, min.68; 14-25, min.72; 21-25, min 80.

 

Árbitro: Gallastegui (vasco). Amonestó temporalmente a Pablo César Gutiérrez y Sergio Fernández.

 

Incidencias: Partido correspondiente a la undécima jornada de Liga celebrado en el campo sevillano de La Cartuja.

Pocas veces un resultado contradice tanto a lo visto sobre el césped. Porque con un dominio máximo durante los más de 80 minutos de partido, el VRAC terminó pidiendo la hora en La Cartuja para llevarse el botín que le permite mantenerse en lo más alto de la clasificación junto a Independiente Bathco.

 

El equipo quesero salió con ganas de redimirse de las dos derrotas en las dos últimas jornadas, y pronto se percibió que el equipo no se planteaba en Sevilla otra opción que no fuese la de subirse al autobús de vuelta con menos de cincos puntos. Con el juego fluido al que acostumbra el mejor VRAC, no tardó en empezar a sumar en el electrónico.

 

Fue Marco Lora el que en dos ocasiones y en poco más de diez minutos tras un cuarto de hora consumido, ensayaba en el flanco derecho del ataque del Entrepinares. El conjunto de Merino acampaba en terreno científico y recibía un premio merecido, pero no refrendado al fallar Javi Ortega las consiguientes transformaciones. El viento tampoco ayudaba.

 

El 0-10 no frenó a un Quesos que pretendía dejar visto para sentencia el choque al final de la primera parte, y se acercó con un nuevo ensayo fruto de la insistencia. En esta ocasión fue Juan Carlos Pico el que amplió la ventaja hasta el 0-15, que no aumentó más al de nuevo fallar en la conversión.

 

El hecho de que el oval no acabase entre palos sería determinante para la igualdad predominase en los últimos minutos del encuentro. Eso, y que Ciencias no brilló pero sí consumó. Con una primera parte de mucho esfuerzo defensivo y pocas opciones ofensivas, en el minuto 38 recortaban diferencias en el marcador, con ensayo y transformación, que ajustaba el resultado con un engañoso 7-15.

 

Fue la tónica durante la segunda parte. Un VRAC envalentonado que no estaba dispuesto a volver a fallar por tercera jornada consecutiva y que insistía para vencer y convencer. No tardó en certificarse el bonus, cuando iniciada la segunda parte un ensayo de Álvaro Abril colocaba un 7-20 que acercaba la victoria a Valladolid. Pero Cajasol volvió a aprovechar un despiste de los vallisoletanos para apretar el partido. Las transformaciones sevillanas permitían que el duelo no estuviese sentenciado, y el 14-20 garantizaba emoción a falta de 15 minutos para el final.

 

Menos mal que el VRAC siguió a lo suyo en el aspecto ofensivo y no se relajó pese a tener garantizado el punto extra. El quinto ensayo, a la postre decisivo, lo puso un Nacho Molina que había entrado durante la segunda parte.

 

Una vez más a los queseros se les resistió la conversión. Ciencias no había dicho su última palabra, y en su tercera acción de ataque en todo el encuentro, consiguió su tercer ensayo. Un try que nunca debió subir al marcador porque el jugador científico pisó fuera de la línea lateral, pero el linier permitió continuar y dio validez al ensayo. Las protestas dejaron al VRAC con 14 jugadores hasta un final no apto para cardiacos, pero idéntico al comienzo y su transcurso: el equipo quesero atacando y Ciencias intentando aprovechar una última oportunidad que nunca llegó.