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Cartel definitivo iberian file

El Vinos Merino se queda de manera indefinida en su antiguo establecimiento

El nuevo local del Bar Vinos Merino en la calle Macías Picavea, cerrado. A.MINGUEZA

Un reventón de una tubería inundó hace unas semanas el nuevo espacio, en la calle Macías Picavea, y obligó a trasladar el negocio al antiguo, en Leopoldo Cano.

Domingo, 18 de enero. “Sintiéndolo mucho, hoy no abrimos el Vinos Merino debido a un problema técnico. Sentimos las molestias, seguiremos informando”. La cuenta del famoso bar de Valladolid en su vida nocturna no podía ser más explícito y claro, si bien tardaría dos días más, el 20 de enero, en dar detalles del misterioso asunto. “Debido a las obras que se van a llevar a cabo en el Vinos Merino, desde este jueves nos traslados al Merino viejo provisionalmente”.

 

Y es que la avería que ha propiciado las obras es grande. Nada más y nada menos que el reventón de una tubería principal en el local de la calle Macías Picavea, al que se trasladó el negocio desde hace meses. El contratiempo terminó con el mismísimo encargado del bar con un rastrillo para hacer limpieza y tratar de salvar al bar del naufragio entre tanto agua.

 

Así las cosas, estos fines de semana la juventud de Valladolid, bastante partícipe de tomarse las famosas jarras de calimocho que se acostumbran a servir en el lugar, han tenido que volver al antiguo emplazamiento en la calle Leopoldo Cano desde aquel jueves, 22 de enero, mucho más reducido que el nuevo. Sin ir más lejos, este pasado sábado no cabía una sombra en el lugar.

 

Ni siquiera los camareros saben el momento en el que regresarán al nuevo espacio. “Nos han dicho que estamos aquí de forma indefinida, hasta que se arregle el problema”, confirmaba uno de ellos a Tribuna. En todo caso, queda claro que el famoso bar ha decidido no romper sus expectativas con la juventud y la fiesta pucelana y sigue al pie del cañón, tres semanas después del contratiempo.