El viento se quedó en casi nada

Después de que las previsiones indicaran corrientes de hasta 120 km/h en Valladolid este jueves, no terminó habiendo grandes altercados. Los Bomberos tuvieron que hacer nueve salidas, sin mayor trascendencia.

Los peores pronósticos decían que Valladolid sufriría este jueves corrientes de hasta 120 km/h, según la Agencia Estatal de Meteorología, mientras que desde Protección Civil se mostraban más cautos y decían que, si bien las rachas sí serían fuertes, no pasarían de los 90 km/h.

 

Pues bien, parece que finalmente las previsiones se quedaron en nada o en casi nada, o al menos así lo han asegurado desde el Cuerpo de Bomberos de Valladolid a Tribuna, ya que “apenas ha habido nueve salidas por el viento, muchas menos de las que se esperaban”.

 

Efectivamente, pese a que en algunas zonas de la provincia y de la ciudad, que se encontraban en alerta naranja, ha soplado con más fuerza el viento, por norma general no ha causado mayores altercados.

 

De estas nueve salidas ha habido dos especialmente preocupantes respecto al resto, si bien, como han insistido los Bomberos, “ninguna ha sido realmente peligrosa”. La primera en Severo Ochoa, en el Camino Viejo de Simancas, donde se han caído varios árboles que han afectado a algunos cables de teléfono que han obligado a pasar bastante tiempo cortándolos con motosierra.

 

En segundo lugar ha habido otro problema en la calle Nicolás Salmerón, lugar al que han tenido que acercarse los miembros del camión rojo para retirar unas “veinte chapas que estaban en un tejado con peligro de caerse”, una vez más, por precaución más que por peligro. Las otras siete salidas, “de poca trascendencia”, como “quitar otras chapas de otros tejados”. Vamos, un día tranquilo para lo que podía haber sido.

 

En todo caso, no conviene confiarse. Este viernes también vuelve a haber alerta por viento y quizá se dé peor el día, tal y como han reconocido los Bomberos.