El vecino ilustre Juan de Austria da vida a una ruta por Villagarcía, San Cebrián y La Espina

Las iglesias de Villagarcía de Campos, San Cebrián y La Santa Espina.

La Ruta Turística de 'Jeromín a Juan de Austria' narra cómo en 1554, con siete años, llegó 'Jeromín' a Villagarcía para ser criado y educado por doña Magdalena de Ulloa y su marido, don Luis Quijada.

Las localidades vallisoletanas de Villagarcía de Campos, La Santa Espina y San Cebrián de Mazote se han unido para poner en valor su historia y patrimonio al amparo del personaje "más ilustre" de esta zona, don Juan de Austria.

  

Así, han creado la Ruta Turística de 'Jeromín a Juan de Austria', que narra cómo en 1554, con siete años, llegó 'Jeromín' a Villagarcía para ser criado y educado por doña Magdalena de Ulloa y su marido, don Luis Quijada, mayordomo del Emperador Carlos V.

  

Un año después de la muerte del Emperador Carlos V, el rey Felipe II regresó de los Países Bajos para instalarse definitivamente en Castilla y lo primero que deseó fue reconocer públicamente a su hermano, para lo cual se acercó hasta los Montes Torozos.

  

Así, el 28 de septiembre de 1559, en un claro del monte próximo al Monasterio, y ante la presencia del Duque de Alba y Luis de Quijada, tuvo lugar el encuentro entre Felipe II y Jeromín: "buen ánimo, niño mío, que sois hijo de un nobilísimo varón, el emperador Carlos V, que en cielo vive, es mi padre y el vuestro".

  

Días después fue reconocido oficialmente en Valladolid y Felipe II lo incorporó a la familia real, momento a partir del cual se llamó Juan de Austria, han informado a Europa Press fuentes de la Diputación Provincial de Valladolid, donde se ha presentado un tríptico sobre esta ruta.

  

Después del gran triunfo en la Batalla de Lepanto, Felipe II envió a don Juan de Austria como gobernador a pacificar Flandes. Allí conocerá a su madre a la que enviará a Castilla, concretamente al Convento de Dominicas de Santa María la Real de San Cebrián de Mazote.

 

RUTA TURÍSTICA

  

Así, con estos hechos históricos, estas localidades se han unido en torno a una ruta en plenos Montes Torozos, donde se ocultan La Iglesia Mozárabe de San Cipriano del siglo X en San Cebrián de Mazote y el Monasterio Cisterciense de La Santa Espina del siglo XII.

  

Villagarcía, en el inicio de la Tierra de Campos, alberga el Museo-Colegiata de San Luis del siglo XVI, conocido como 'El Escorial de Tierra de Campos' y el Castillo de los Quijada del siglo XII, hoy en proceso de consolidación, y donde fue criado Jeromín.

  

En La Santa Espina también se puede disfrutar del Museo de Aperos, La Casa de la Naturaleza, de Rutas de Naturaleza y del Embalse del Bajoz, rodeado de matorrales y carrascos, de robles y encinas, de álamos, negrillos, acacias, chopos y fresnos, perfumado de tomillo, romero, salvia y espliego.