El vallisoletano Mario González se abre paso en el mundo del tenis a base de duros golpes

A.MINGUEZA

La promesa de la raqueta se ha proclamado recientemente campeón de España y tercero de Europa en su categoría con 14 años.

El tenis español siempre ha tenido repercusión a nivel mundial. Los deportistas del país suelen estar entre los primeros del ranking, aunque en los últimos años el máximo referente, Rafa Nadal, haya perdido algo de fuelle, pero Garbiñe Muguruza salió al rescate para hacerse un hueco entre las mejores en el apartado femenino. El próximo en saltar con ese objetivo podría ser Mario González (28/04/2002, Valladolid), quien se proclamó campeón de España y tercero de Europa en categoría Infantil.

 

Pero este joven vallisoletano, de tan solo 14 años, no ha tenido un camino fácil para llegar hasta ahí. El sacrificio ha estado presente desde que comenzó a ir a clases “una hora a la semana a los 6 años”. Poco a poco fue creciendo en la pista y a los 8 empezó a entrenar con David Ayola porque Mario apuntaba alto. Solo tardó dos más en ganar su primer gran torneo, cuando se proclamó campeón de Castilla y León.

 

Tuvo que federarse en Madrid porque el tenis en Castilla y León, y más concretamente en Valladolid, se le quedaba pequeño; y él quería crecer. Por lo tanto, hace dos años hizo el cambio en los papeles. “Hay más nivel y puntos”, comenta. Aunque otro de los factores claves en ese traslado fue el de las ayudas, algo que considera que debe tener más apoyo en su ciudad natal.

 

Ahora sigue entrenando en las pistas de Covaresa, en Valladolid, donde dedica tres horas al día, físico incluido. “Tengo que levantarme muy pronto”, apunta. Pero el deporte y los estudios no están reñidos en su caso, ya que señala que las notas le han ido “muy bien”. Esto, sin duda, es todo un ejemplo para muchos jóvenes que también se encuentran en su situación. Y no hubo mejor manera para celebrar los aprobados que firmando un julio de ensueño.

 

El día 10 del pasado mes se alzó con el Campeonato de España Infantil en la 41ª edición del Trofeo Coca Cola – Memorial Manuel Alonso, que se celebró en las pistas del Club Tenis Horadada en Alicante. Mario se impuso en la final al murciano Carlos Alcaraz 7-6 y 6-0. Al principio veía las opciones “lejanas”, pero “sabía que estaba jugando muy bien”.

 

“Cuando gané el último punto me sentí lleno de alegría y emoción”, recuerda. El título le permitió disputar el Europeo en Pilsen (República Checa) como número uno español. Allí alcanzó las semifinales, donde cayó, aunque posteriormente ganó el tercer y cuarto puesto para regresar con el bronce. “Fue todo un honor representar a España”, afirma.

 

Si por algo se caracteriza Mario es por su potente derechazo. “La pego muy duro”, reconoce. Precisamente, la superficie dura de Alicante benefició su manera de jugar, de la que asegura haber aprendido de Milos Raonic. Pero este vallisoletano también tiene presente al referente actual en el tenis español, Rafa Nadal, en quien se fijaba por su mentalidad. “Siempre me ha gustado mucho su capacidad psicológica”, apunta.

 

 

ORGULLO DE MADRE

 

Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer, y en el caso de Mario esa es su madre. Marisol Fernández afirma sentir “mucha alegría y orgullo” por su hijo. “Es un deporte muy duro y se lo merece. Ha pasado desapercibido, no se le ha tomado en cuenta. Se lo ha ganado él solito”, expresa.

 

Porque madre solo hay una, pero el propio Mario también destaca a su padre y a su hermana. Los tres hicieron “un viaje de 7 horas en autobús” para verle en la final. “No me lo esperaba y me ayudó mucho”, reconoce Mario. Su familia tenía que estar en un momento tan importante. “En cuanto nos enteramos de que pasó a la final, nos fuimos”, explica Marisol.

 

Su madre tampoco quiso dejar pasar la ocasión para hacer una crítica al tenis local. “No está viviendo en la provincia adecuada porque en Valladolid no es fácil progresar”, cuenta. A lo que añade que “en Madrid los cuadros son más grandes y hay alguna ayuda más”, ya que la carrera de Mario también ha supuesto “un sacrificio económico. Aunque fue a lo general “del deporte individual”, en el que estos empujones monetarios escasean.

 

Este solo es el principio de un joven afincado en Laguna de Duero que lucha cada día por crecer, disfrutar y hacerse un hueco entre los mejores. Ahora tiene la oportunidad de dar otro paso en el ‘II Torneo Nacional Masculino Ciudad de Valladolid - Open de Castilla y León’, donde debutará, ya en el cuadro final, el día 9 de agosto. En las pistas de Covaresa competirá con gente mayor y será una buena oportunidad para seguir progresando.

 

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