El Valladolid suspira por un delantero en Anduva (0-0)

Óscar avanza con el balón. LFP

Los de Rubi no fueron capaces de perforar la portería del Mirandés y se fueron a casa con un punto que podría no ser suficiente para seguir siendo líderes. Javi Varas fue el mejor del partido.

FICHA TÉCNICA 

0- CD Mirandés: Razak, Aitor, Caneda, Corral, Kijera, Ruper, Igor Martínez (Provencio, min. 86), Docal, Jordi Pablo (Barahona, min. 74), Carnicer (Pedro, min 55) y Urko Vera



0 - Real Valladolid: Varas, Chus Herrero, Rueda, Samuel (Guille Andrés, min. 46), Peña, Leao, Timor, Bergdich (Omar, min. 73), Óscar (Óscar Díaz, min. 73), Mojica y Jeffren



Árbitro: Sureda Cuenca (Colegio mallorquín). Amonestó con tarjeta amarilla a Peña (min. 39) y a Omar (min. 90) por parte del Real Valladolid.



Incidencias: Partido correspondiente a la duodécima jornada de la Segunda División disputado en el estadio de Anduva ante algo más de 4.500 espectadores.

Sin ‘9’ no hay goles. Y sin goles, no hay salsa en el fútbol. En esas se encontró el Real Valladolid en su visita a Anduva, de donde salió con un punto bajo el brazo merced de un 0-0 en el que los blanquivioletas echaron de menos la presencia de un delantero para perforar la portería del Mirandés. Y casi el resultado fue bueno, ya que Javi Varas fue el mejor del partido con varias paradas de mérito, una de ellas en la última jugada del partido.

 

El once de Rubi ya daba pistas de por dónde podrían surgir los problemas. Jeffren como falso delantero, flanqueado por Óscar, Bergdich y Mojica, tendría el papel de buscar el gol. Y no lo encontró. De hecho, estuvo bastante lejos de hacerlo. El Pucela firmó una primera parte bastante floja corriendo como pollo sin cabeza por el césped de Anduva, bastante lejos del nivel que debería ofrecer un líder.

 

Ahí tuvo gran parte de culpa el Mirandés. Pese a encontrarse en descenso, Carlos Terrazas no dudó en ofrecer un planteamiento valiente, a la búsqueda de tres puntos sin tapujos. Bien es sabido que el entrenador no se caracteriza por amilanarse y en una situación complicada como en la que se encuentra su equipo no era para andarse con medias tintas.

 

En esas que los burgaleses se encontraban muy bien plantados sobre el campo y tardaron poco en hacerse con el control del juego. Mucho ataque por bandas, una presión asfixiante que terminó por comerse al Pucela, pero poco acierto. No fue porque Urko Vera no lo intentó. Por arriba, por abajo, por los lados. El delantero acabó el partido desquiciado ante su propia falta de puntería.

 

¿Y el Valladolid? Pues mal, claro. La probatura de Rubi no terminaba de funcionar y el centro del campo formado por Leao y Timor esta vez no tuvo tanto tino, mientras Óscar González sigue dando pocas señales de vida para lo que se espera de él en este Real Valladolid. Así, sin muchas ocasiones, bastante tuvieron los visitantes con irse al descanso con el marcador inicial, después de que los rojinegros mandaron un balón al palo y Varas hiciera un paradón a remate de Corral tras una falta.

 

Fue entonces, tras el descanso, cuando Rubi movió ficha. Guille Andrés por Samuel y Mojica algo más retrasado, para no terminar de destruir la defensa de cuatro. Hacía falta madera, pero por desgracia no sería suficiente. El tercer empate a cero del Pucela en doce jornadas demuestra que la baja de Roger va a pesar, y mucho, para estos encuentros.

 

Sí sirvió al menos para que la cosa mejorara un poco. El Valladolid estiró líneas, pero continuó bastante dependiente del Mirandés, que no sufría demasiado. Así, los de Rubi se fueron deshaciendo en su propia inoperancia, incapaces de perforar la portería de Razak, si bien Guille Andrés tuvo un par de intentonas que terminaron en agua. Tuvo que ser Varas, además, el que sacara las castañas del fuego tras otra impresionante parada en la última jugada del partido.

 

Las sensaciones para este equipo cuando juega de foráneo, por mucho que se empeñe Rubi en lo contrario, son completamente distintas a cuando lo hace como local, y aunque en otros días la fórmula valga, como fue en Albacete, no siempre va a ser así. Ahora toca esperar al choque entre Las Palmas y Girona, sabiendo que solo el empate entre ambos valdría para mantener el liderato.