El Valladolid se deshace del Girona y se aúpa al liderato (2-1)

Mójica celebra el primero del Pucela A.MINGUEZA
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Mojica adelantó a los blanquivioletas y Jeffren hizo el segundo en un partido solvente y de buen juego, aunque Juncá recortó diferencias casi al final e hizo pedir la hora a los de Rubi.

Ficha técnica:

 

2- Real Valladolid: Javi Varas; Chica, Rueda, Samuel, Peña; Leao, Sastre, Bergdich (Timor, min.72), Óscar, Mojica (Omar, min.84) y Óscar Díaz (Jeffren, min.62).

 

1- Girona: Becerra; Cifuentes, Ramalho (Pablo Íñiguez, min.42), Richy , Lejeune, Juncà, Pere Pons, Eloi Amagat (Jandro, min. 69), Granell, Felipe Sanchón y Sandaza (Bordás, min.73).

 

Goles: 1-0, Mojica; min.22; 2-0, Jeffren, min.83; 2-1, Juncá, min.86.

 

Árbitro: Pérez Pallas (Comité gallego). Mostró tarjeta amarilla a los visitantes Eloi Amagat (min.4), Becerra (min.11), Juncá (min.58), Pere Pons (min.75) y a los locales Samuel (min.64) y Rueda (min.93).

 

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 11 de la Liga Adelante disputado en el estadio José Zorrilla ante 10.913 espectadores. Antes del inicio se guardó un minuto de silencio por el que fue entrenador del Valladolid en la temporada 1973-1974 Gustavo Biosca, fallecido recientemente.

El Real Valladolid es líder de Segunda División. Una frase que bien podría escribirse en mayúsculas, después de que los blanquivioletas se deshicieran del Girona en Zorrilla por 2-1 para sobrepasar en la clasificación a los catalanes. Mojica y Jeffren hicieron los goles del Pucela, para que después Juncá recortara diferencias e hiciera sufrir el resultado a los de Rubi.

 

El partido cumplió con las expectativas desde el primer momento, desde luego. Pablo Machín propuso un interesante 3-5-2 con Sanchón y Sandaza como puntas de lanza y Rubi no quiso quedarse atrás con un planteamiento ofensivo, sin duda a la búsqueda del liderado. Pero en estas que el local suele hacerlo mejor en estas situaciones, y fue el Pucela el que tomó poco a poco la manija.

 

Una vez más, cuando los blanquivioletas ya terminaron de hacerse del todo con el control, Bergdich y Mojica volvieron a demostrar que son el experimento de la temporada de Rubi. Izquierda, derecha, otra vez por la diestra, ahora por la zurda. Los dos forman un tándem impresionante que, a día de hoy, es la pesadilla de los dos defensas laterales del equipo rival.

 

¿La nota negativa? Óscar Díaz. El delantero aporta al compás del equipo, participa, pero no ve puerta. Y sin gol, un killer se queda en la mitad, claro. Y como muestra un botón. El penalti marrado por Díaz (todavía con el 0-0, Bergdich engañó al árbitro dejándose caer tras recibir un pase filtrado), unido a otras acciones en las que se le veía buscar constantemente la portería, demuestran que lo tiene entre ceja y ceja. Pero cuando la pelota no quiere, no quiere.

 

Tuvo que ser precisamente uno de los dos ‘hermanos’, Mojica, el que abriera la lata. El Girona estaba encerrado en su campo entregado a las contras cuando el cafetero se metió hasta la cocina y, cuando todo hacía indicar que centraría, coló el balón por el mínimo hueco que dejó Becerra al primer palo. Golazo y comienzo del liderato, Zorrilla era una fiesta.

 

Porque el resto de la primera mitad no fue muy diferente. El gol espoleó definitivamente al Valladolid, a la búsqueda del segundo, pero no hubo acierto. Pablo Machín terminó por conformarse con no encajar otro ante un Pucela claramente superior y comandado en el centro del campo por un Sastre espectacular –novedad en el once de Rubi- y un André Leao omnipresente.

 

La segunda parte fue casi una continuación de la primera. Los blanquivioletas supieron aguantar el dominio, de manera que el segundo parecía cuestión de tiempo. Y así fue, cuando Jeffren transformó un pase digno de libro de Óscar González cuando ya había pasado el minuto 80. Pero antes hubo más.

 

Y es que Jeffren lo intentó hasta que lo consiguió. Vaselina que se estrella en el palo, después una ocasión que no termina de rematar en línea de gol. El premio gordo terminaría cayendo, pero el protagonista del partido fue otro. Mojica se retiró aplaudido a rabiar por la grada de Zorrilla, y es que el colombiano está encandilando con repertorio en forma de tacones, carreras y regates de esos que gustan.

 

¿Otro pero del Pucela? Costó hacer el segundo, aunque más que eso el problema fue el encajar el gol de Juncá que impidió tener un final de partido tranquilo. Otro más, que se une a los de Tenerife o Mallorca en casa. Por no hablar de Varas, que volvió a tener otro fallo de juvenil en un tanto bastante parecido al de Mojica. Pero como siempre, los fallos se hacen más llevaderos si hay victoria, y todavía más si se ven desde el liderato.

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