El Valladolid Promesas no puede con el Pontevedra (1-3)

Un momento del encuentro entre Valladolid B y Pontevedra. MIGUEL ÁNGEL SANTOS

El equipo gallego remontó en la segunda parte al filial, que acabó con nueve jugadores y desquiciado por el arbitraje.

Ficha técnica

 

(1) Real Valladolid B: Julio, Debe (Adrián, min. 87), Royo, Arroyo, Iván Casado, Anuar, Zambrano, Mario, Caye Quintana (Dani Vega, min. 63), Jose y Toni (Mayoral, min. 65).

 

(3) Pontevedra C.F.: Edu; Campillo, Capi, Verdú; Adrián, Kevin Presa, Quijeiro, Anxo (Pedro, min. 59); Mouriño; Borjas (Tubo, min. 88) y Carnero (Jandrín, min. 65).

 

Árbitro: Recio Moreno (C.T. Navarro) expulsó por doble amarilla a los vallisoletanos Renzo Zambrano, en el minuto 58, y Mayoral, en el minuto 83. Además, amonestó a los locales Julio, Arroyo, Anuar y Mario, y a los visitantes Queijeiro, Verdú, Capi, Kevin Presa, Pedro, Mouriño y Jandrín. Asimismo, fue amonestado el entrenador vallisoletano, Borja Jiménez.

 

Goles: 1-0, min. 45: Arroyo. 1-1, min. 48: Campillo. 1-2, min. 51: Queijeiro. 1-3, min. 92: Kevin Presa.

 

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 17ª del Grupo I de 2ª B disputado en los Anexos al Estadio José Zorrilla ante unos 500 espectadores.

El Pontevedra C.F. reafirmó en la tarde de este sábado en los Anexos su condición de equipo revelación de categoría y ganó por 1-3 al filial blanquivioleta, que se adelantó al filo del descanso con un gran gol de Arroyo a la salida de un córner, pero que en la reanudación se vio remontado con dos zarpazos en los minuto 48 y 51.

 

Por la tremenda igualdad y la ausencia de disparos a puerta, ni el filial había merecido retirarse al descanso por delante, ni el Pontevedra había hecho méritos para ponerse por delante en un abrir y cerrar de ojos nada más comenzar la segunda mitad, pero el marcador, incuestionable, ya fue una losa para el Real Valladolid B, que a la desesperada intentó empatar en el resto de la segunda parte, incluso cuando se quedó con un jugador menos a la hora de juego tras la rigurosa expulsión de Renzo Zambrano, que cometió dos faltas en el centro del campo en todo el partido y tuvo que irse a la ducha antes de tiempo.

 

Por supuesto, la expulsión de Zambrano condicionó el resto del encuentro. Condicionó al colegiado, que poco a poco fue perdiendo los papeles en el terreno de juego con un carrusel de tarjetas sin sentido en un partido sin una mala patada, y condicionó la actitud de los jóvenes jugadores locales, que acabaron desquiciados y superados por la situación.

 

En el tramo final del partido, Mayoral también vio una doble amarilla (minuto 83) y tras quedarse el filial con con nueve jugadores, el Pontevedra acabó de rematar en el descuento su victoria que, sin duda, mereció en los Anexos y que posiblemente hubiera conseguido al margen de la actuación arbitral porque demostró en Valladolid ser un equipo con hechuras de playoff, que cometió muy pocos errores y trabajó de forma seria, ordenada y sacrificada hasta el pitido final.

 

El próximo sábado, a partir de las 17 horas, el Real Valladolid B cerrará el año 2015 en Somozas, en partido correspondiente a la penúltima jornada de la primera vuelta en el Grupo I de Segunda B.