El Valladolid naufraga ante Las Palmas y se condena una temporada más al infierno

Otra vez acabó otra vez con nueve y fue incapaz de perforar la portería rival y el equipo canario hace bueno el empate a uno cosechado en Zorrilla. Tendrá que quedarse una campaña más en Segunda División.

No pudo ser. El Real Valladolid solo consiguió arrancar un empate a cero en el Estadio de Gran Canaria y la U.D. Las Palmas, por el valor doble del gol marcado en Zorrilla en el partido de ida, pasa a la gran final por el ascenso al ascenso a la Liga BBVA y deja al Pucela en la Liga Adelante.

 

Lo primero que hay que poner de manifiesto es que en el cómputo global de la eliminatoria, la U.D. Las Palmas fue mejor que el Real Valladolid y avanza con justicia a la final. Dentro de dos partidos de máxima igualdad, la U.D. Las Palmas manejó mejor el juego, tuvo más el esférico y en el Estadio de Gran Canaria corrigió los problemas defensivos en el centro  del campo para frenar en seco la construcción de los vallisoletanos, que salvo en unos minutos tras la buena puesta en escena de Las Palmas, no se sientieron a gusto en el campo contrario, cometiendo demasiadas imprecisiones en el pase, en los centros y en el balón parado.

 

Tras un partido épico en Zorrilla, en el que el Real Valladolid pudo y debió ganar, necesitaba ganar en el Estadio de Gran Canaria y no encontró la forma de hacerlo porque la U.D. Las Palmas fue mejor, tanto en ataque como en defensa. El equipo  canario supo quitarse la presión de los vallisoletanos, que volvieron a jugar al límite y se encontraron con un árbitro que castigó ese tipo de fútbol.

 

Como sucedió en Valladolid, el Pucela acabó el partido con dos hombres menos. Hernán Pérez, que tuvo la mejor ocasión vallisoletana para marcar, fue expulsado en el minuto 73 por doble amarilla, cercenando el posible arreón blanquivioleta en una recta final, en la que además Javi Varas fue expulsado tras cometer un penalti que Sergio Araujo mandó a las nubes con Jesús Rueda, con los cambios agotados, bajo los palos.

 

El Real Valladolid jugó al límite en ambos partidos y no encontró en ninguno de los dos un arbitraje que entendiera esa intensidad. La U.D. Las Palmas hizo valer la calidad técnica de unos jugadores que se manejaron bien en el cuerpo a cuerpo y sacaron una valiosísima renta de esa batalla en forma de clara superioridad numérica.

 

Javi Varas, con una actuación sobresaliente, y la falta de puntería de Sergio Araujo, dejaron el partido y la eliminatoria abierta hasta el último suspiro, pero el Pucela no encontró el golpe de fortuna necesario para seguir peleando por el ascenso.

 

La Liga Adelante 14/15 ya es historia para el Real Valladolid,