El último adiós de un caballo a su dueño moribundo en un hospital

El anciano Frank Keat murió el pasado lunes en el hospital a causa de un cáncer, pero antes recibió un emocionante regalo por parte de sus enfermeras, quienes le permitieron despedirse 'cara a cara' de uno caballos en el mismo centro sanitario 


Frank Keat, de 80 años, ha dedicado cerca de 65 años de su vida a criar y cuidar caballos, su verdadera pasión. Estos últimos meses, el hospital Bodmin Community, en Cornwall, Reino Unido, se había convertido en su único entorno, debido a un diagnóstico de cáncer que lo había dejado muy frágil como para poder volver al trabajo con sus caballos.

 

La situación de Frank era muy crítica cuando él manifestó su deseo de querer visitar los establos donde trabajó durante tanto tiempo para ver por última vez a sus animales. Las enfermeras del hospital, conmovidas por los últimos deseos de este hombre, decidieron que tenían que hacer algo y lo que hicieron "dejó sin un ojo seco" a todos los presentes, según palabras de una de ellas.

 

El paso viernes, Morn, un pura sangre al que Frank había criado desde hacía 5 años, acudió a las instalaciones del Bodmin Community para despedirse de su criador por última vez. El encuentro se produjo gracias a la estrecha colaboración de las enfermeras con el hijo de Frank, Tim, de 51 años, tal y como cuenta Daily Mail. 

 

"Ellas habían estado escuchando a Frank hablar de su pasión por los caballos y de su deseo de encontrarse lo suficientemente bien como para visitar a Morn pronto", dijo Tim. Y añadió: "Cuando empezó a deteriorarse hasta el punto de que no sería capaz de salir del hospital, las enfermeras lo organizaron todo".

 

 

El encuentro fue "emocionante y abrumador", según palabras de la enfermera Samantha Russell, y se produjo en el patio del hospital, donde llevaron a Frank en su cama al encuentro de su pura sangre.

 

 

Frank murió el lunes. Su familia sólo encuentra palabras de agradecimiento con el hospital en el que pasó sus últimos días y por el gesto que tuvieron de propiciar el encuentro con su animal favorito. Se espera que el caballo asista al funeral de Keat en la Iglesia parroquial Cardinham este sábado.