El TSJCyL confirma la anulación de licencias de la base de antenas de telefonía en Ribera de Castilla

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León resuelve en contra del recurso de apelación interpuesto por Vodafone y confirma la sentencia del Juzgado de lo Contencioso número 4.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha resuelto en contra del recurso de apelación interpuesto por la empresa de telecomunicaciones Vodafone y ha confirmado la sentencia del Juzgado de lo Contencioso número 4 de Valladolid la anulación de las licencias de instalación de una estación base de telefonía situada sobre un edificio de la plaza Ribera de Castilla de la ciudad.

  

En un comunicado recogido por Europa Press, la Federación de Asociaciones Vecinales ha considerado que el TSJCyL ha resuelto el recurso "a favor" de la asociación de la Rondilla, por lo que se ha presentado una solicitud de apelación en el mismo Alto tribunal para clausurar y desmantelar otra estructura de antenas situada en el mismo edificio.

  

El Tribunal declara "la nulidad de las licencias concedidas por el Ayuntamiento de Valladolid, tanto la de obras como la ambiental, acordando, como consecuencia necesaria de la invalidez de las licencias" y, según la Federación, ha decretado la clausura de lo instalado y la demolición de lo construido "sin perjuicio de lo que pueda resultar de las actuaciones que el Ayuntamiento pueda llevar a cabo para restaurar la legalidad urbanística y ambiental".

  

La Asociación Vecinal ha presentado un recurso de apelación ante el mismo Tribunal para clausurar y desmantelar, por las mismos motivos de la sentencia ahora emitida, una segunda estación de telefonía móvil de Telefónica existente en el mismo edificio.

  

En el comunicado han insistido en que después de "continuadas resoluciones administrativas del Ayuntamiento", se ha resuelto favorablemente la denuncia de la Asociación de "instalación clandestina de telefonía móvil", una del tipo denominado picoantena, "camuflada" en un local en el número 45 de la calle Cardenal Torquemada, que ha cesado en su nociva actividad y desmantelada.

  

Con anterioridad, fue desmantelada voluntariamente otra detectada en la calle de Las Moradas, una vez informado el propietario del comercio, de los negativos efectos sobre la salud, también para la suya y de sus clientes. Una segunda, en la misma calle, instalada en un supermercado, ha sido desconectada y no emite, aunque sigue instalada.

  

Esta circunstancia de "camuflaje", han asegurado, es "habitual para eludir la obligada petición de autorización al Ayuntamiento y emitir clandestinamente sin control alguno, ya que prácticamente son invisibles". No obstante, con equipos detectores adecuados, la Asociación ha explicado que "peina periódicamente las calles del barrio para localizar los puntos negros de emisión de ondas electromagnéticas".

  

La cercanía y exposición a todo tipo de antenas de telefonía móvil, han defendido las mismas fuentes, "incrementa en las personas los problemas neurológicos y multiplica el riesgo de padecimiento de cáncer".