El TS confirma la absolución del director del El Mundo por relacionar a un guardia civil con 'El Chino'

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha confirmado la absolución del director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, y de la empresa Unidad Editorial en la demanda por vulneración del derecho al honor que presentó un guardia civil al quien el diario vinculó con una presunta venta de armas a Jamal Ahmidan 'El Chino', uno de los terroristas del 11-M que se suicidaron en Leganés.

La sentencia dada a conocer este martes por el alto tribunal afirma que las noticias dadas por el diario en 2004 sobre este asunto estaban amparadas por la libertad de información y no constituyeron una ilegítima intromisión en el derecho al honor del demandante.


La sentencia, de la que es ponente el presidente de la Sala de lo Civil, Xiol Ríos, centra la controversia en la colisión entre el derecho a la libertad de información y el derecho al honor, y comienza recordando la doctrina reiterada de la Sala sobre los parámetros que han de tomarse en consideración para la adecuada ponderación de tales derechos, según una nota hecha pública este jueves por el alto tribunal.

Prevalencia de la libertad de información

En este sentido, vuelve a precisar que la libertad de información goza en abstracto de una prevalencia derivada de su posición constitucional de vehículo para formar una opinión pública libre, lo que se traduce en que dicha prevalencia solo puede ser revertida a favor de la tutela del derecho al honor cuando así lo aconseje el valor relativo de tales derechos en atención a las circunstancias del caso.

Aplicando esta doctrina, la Sala concluye que no se dan las circunstancias para revertir la primacía de la libertad de información toda vez que "la información publicada tenía indudable relevancia o interés público por la trascendencia social de los hechos en sí mismos considerados ", como era la posible implicación de un funcionario público en hechos delictivos de enorme repercusión social.

Añade que periódico respetó el deber de veracidad, entendido en el marco de la libertad de información "no como exigencia de verdad absoluta sino como necesidad de contrastar o verificar la información con la diligencia de un buen profesional, siendo compatible la veracidad con la constatación de errores o inexactitudes en la información, en tanto que indicó en todo momento las fuentes de donde procedía la información publicada".

Concurrían además en este caso los requisitos del "reportaje neutral", ya que el periódico no transmitió la información como propia sino que se limitó a divulgar el contenido de las declaraciones judiciales del confidente y también condenado por el 11-M Rafá Zouhier durante la instrucción del sumario del 11-M, en las que se vinculaba al demandante con el tráfico y venta de armas a miembros de bandas organizadas y traficantes de droga, entre los que se encontraba Lofti Sbai, socio de 'El Chino'.

Finalmente, el Supremo afirma que al transmitir la información "no se emplearon términos innecesaria o desproporcionadamente insultantes, vejatorios u ofensivos" sin que el hecho de que las actuacione que se imputaban al demandante dañen su honorabilidad implique necesariamente que se haya rebasado al ámbito e la libertad de información, "habida cuenta lo dicho por la sentencia sobre su carácter veraz".