El traficante de Delicias pacta una condena de tres años, frente a los seis que pedía inicialmente el fiscal

La policía le ocupó en su domicilio distintas cantidades de hachís, cocaína y MDMA valoradas en casi 16.000 euros.

El vecino del barrio vallisoletano de Delicias Roberto Carlos G.S.F. se ha conformado hoy con una condena de tres años de cárcel por delito de tráfico de drogas, frente a los seis que inicialmente pedía para él la acusación pública, por hechos ocurridos en diciembre de 2008 cuando la policía se incautó en su domicilio de distintas cantidades hachís, cocaína y MDMA.

 

La vista oral no ha llegado a celebrarse debido a que el ya condenado, de 31 años, ha alcanzado un acuerdo previo con el fiscal para que la Audiencia de Valladolid dicte sentencia de conformidad consistente en tres años de privación de libertad por delito de tráfico de drogas, con la atenuante de drogadicción, y multa de 18.000 euros, frente a los 45.000 que pedía en un principio el acusador público, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Los hechos se remontan al día 14 de diciembre cuando Mario D.C, quien no ha sido juzgado por encontrarse prófugo de la Justicia y a quien se piden ocho años de cárcel, entregó a Roberto Carlos G.S.F. un total de 69,64 gramos netos de cocaína y una riqueza del 96 por ciento que en el mercado habría alcanzado un valor de 8.678,43 euros.

 

Ante ello, la policía, con la preceptiva orden judicial, efectuó un registro en el domicilio del receptor de la mercancía, sito en el número 18 de la calle San José de Calasanz, y descubrió distintas drogas distribuidas entre la cocina, un dormitorio y el salón.

 

   En la cocina, los agentes se incautaron de seis trozos de hachís, siete bellotas de la misma sustancia, 34,78 gramos de 'coca', una báscula de precisión y otros utensilios para su distribución, mientras que en el dormitorio localizaron dos tabletas y otros tres trozos de hachís, 70,3 gramos de cocaína, 1,74 de MDMA y los 69,64 gramos de 'coca' facilitados por el otro acusado.

 

El alijo hallado se completa con otros dos trozos de hachís y dinero encontrados en el salón y con una libreta azul con anotaciones manuscritas con nombres y cantidades intervenida en otra habitación junto a la cocina.

 

El total de la droga ocupada habría alcanzado en el mercado clandestino un valor superior a los 15.779 euros.

Noticias relacionadas