El trabajo del Grupo Norte no fue suficiente para imponerse al Albacete

A pesar de ir venciendo en los tres primeros cuartos, se les escapó la victoria en los últimos diez minutos.

Fundación Grupo Norte. ENT: José A. de Castro. C.I: Highcock, Ruiz, Pérez, López y Carrión Puntuaciones: 15. Pérez Caballero (0), 8. Soria (0), 4. Bridge (6), 5. Highcock (27), 6. Ruiz (1), 7. Robles (2), 10. Pérez (0), 12. López (13), 13. Sánchez (1), 14. Carrión (4).

 

Amiab Albacete. ENT: Domingo Gil. C.I: Brown, Cristen, García, Mena y Domenech Puntuaciones: 15. Mena (23), 14. Torres (0), 13. Sánchez (0), 11. Domenech (2), 10. Martínez (2), 9. Boardman (0), 8. García (16), 6. Vázquez (2), 4. Brown (10), 5. Cristen (4).

 

14-12-2013 - 7ª Jornada de Liga 2013/2014
Pabellón Pilar Fernández Valderrama, Valladolid
Pérez y Sánchez-Mayoral (Col. Andaluz)
Expulsados: Carrión y Ruiz (FGN). Soria estuvo convocado por primera vez. No se pudo contar con Lalo Prieto, en México.

 

El Fundación Grupo Norte tuvo en su mano la victoria frente al Amiab Albacete en el partido más interesante de la jornada. Y es que el encuentro fue digno a todas las expectativas que había despertado durante toda la semana. Los pucelanos vencieron en los tres primeros cuartos, pero que no pudieron hacer lo mismo en los últimos diez minutos del partido donde las expulsiones de Carrión y de Ruiz, más la imposibilidad de poder contar con el internacional mexicano, Lalo Prieto, durante los cuarenta minutos, hicieron que la cuesta fuese muy difícil de superar para el Fundación Grupo Norte.

 

Además, y aunque sin desmerecer el esfuerzo y trabajo de los hombres de Domingo Gil, se sumó a las penurias de los vallisoletanos el factor arbitral, representado en Pérez y Sánchez-Mayoral, completamente inanes y demostrando que no son dignos de estar en la máxima categoría del baloncesto en silla de ruedas español.

 

Y es que hicieron lo que nunca tienen que hacer dos árbitros: ser parte decisiva para que el resultado fuese para un equipo o para otro, en este caso, para el Amiab Albacete. No tiene sentido que, ante un choque tan importante como este en el cual se jugaban dos puntos tan importantes, la designación del Comité Arbitral deparase a estos dos colegiados cuando a menos de 2 horas de Valladolid existen colegiados internacionales con una amplísimo bagaje. Incomprensible y que demanda una explicación seria por parte de los responsables arbitrales alejada de los políticamente correcto. Sin duda, esto no puede volver a repetirse, ni en Valladolid ni en ningún otro sitio.

 

La baja de Prieto hizo que los técnicos locales no pudiesen presentar su ‘cinco’ de gala, contando desde el inicio con el zamorano Pérez y el burgalés López, que hicieron un espectacular partido. Los 13 puntos del burgalés y el trabajo inconmensurable del zamorano fueron dos puntos clave para el trabajo en general del equipo, un trabajo en el que destacaron los puntos de Highcock, que de nuevo cuajó un gran partido. Además, el carácter y garra demostrada por toda la plantilla fue digna de elogio.

 

Aunque las diferencias en el electrónico eran muy escuetas, bastaban para que los hombres de De Castro y Fernández mantuviesen a raya los arreones visitantes, caracterizados en el ex vallisoletano Mena y en el canario García, que soportaban el peso anotador junto al inglés, Brown.

 

El partido deparaba una gran igualdad, pero la acumulación de personales de Ruiz y de Carrión hacía que los técnicos morados se viesen obligados a modificar constantemente el plantel de jugadores que estaba en la pista. Todos los hacían bien, pero faltaba algo para que se anulase el trabajo del Amiab por completo.

 

Con una diferencia mínima a favor de los locales se llegó al último cuarto en el cual, a parte de los colegiados, los albaceteños estuvieron mucho más acertados, aprovechándose de los errores de los pucelanos, muchos de ellos motivados por la necesidad imperiosa de anular la ventaja que consiguieron los de Gil al poco tiempo de empezar los diez últimos finales. Al final, el trabajo fue baldío y los dos puntos fueron a caer en las manos de los manchegos.