El ‘temido’ gancho de Valladolid buscará nuevo adjudicatario desde verano

Una grúa municipal de Valladolid, en la Acera de Recoletos. TRIBUNA

El Ayuntamiento espera sacar los pliegos para el servicio de grúa municipal dentro de unos meses, siendo la actual adjudicataria la misma empresa que la de la ORA, Dornier.

El ‘temido’ gancho de Valladolid, ese que tantos y tantos vehículos se lleva de forma prácticamente diaria por diferentes causas sancionables, buscará nuevo propietario desde el próximo verano. Y es que el Ayuntamiento espera sacar para dentro de unos meses, cinco o seis como mucho, los pliegos para adjudicar el servicio de la grúa municipal que actualmente gestiona Dornier.

 

“Suele ser un contrato de dos años y prorrogable otros dos. Aún quedan meses y estamos concretándolo”, asegura el concejal de Seguridad y Movilidad, Luis Vélez, quien reconoce que se trata de “un apoyo y un refuerzo” para el servicio que realiza la Policía Municipal cuando se encuentra un coche o una moto que necesita retirarse, sea por las causas que sea. Y aunque no lo parezca, hay muchas.

 

“El servicio de la grúa es un servicio 24 horas que se encarga de retirar vehículos no solo cuando están mal aparcados, sino en otro tipo de situaciones. A veces hay que moverlo para hacer obras o porque se va a cortar una calle y no se ha podido avisar con suficiente antelación”, hace ver el edil encargado de Seguridad. “Hay muchas situaciones en las que el servicio de la grúa interviene. Tiene un funcionamiento bastante óptimo”, presume, con una sonrisa.

 

Así las cosas, no solo se trata de llevarse un coche cuando está, por ejemplo, en un sitio para minusválidos que no le corresponde. También existe la posibilidad de que haya un reventón de una tubería y sea necesario apartar los vehículos para poder picar y encontrar una tubería. O quizá con un conductor remolón que no aparte su transporte de una calle por la que tiene que pasar una procesión de Semana Santa. ¿Cómo actúa entonces la grúa?

 

“Se avisa con una pegatina en el suelo al conductor si no se ha podido avisar con tiempo, indicando dónde se ha desplazado el vehículo”. Vamos, que no se asuste si una buena mañana se encuentra con que no tiene coche con el que desplazarse al trabajo, que a buen seguro lo tendrá en una calle cercana. Solo tiene que mirar al suelo y buscar la estampa de color verde. “A veces se dan estas cosas en el día a día”, explica el concejal.

 

Así las cosas, dentro de unos meses el gancho de cuatro ruedas encontrará un nuevo propietario –o no, si se volviera a hacer cargo Dornier-, pero hasta entonces ande con cuidado porque la grúa municipal sigue más que operativa por las calles de Valladolid.

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