El Teatro Calderón acoge desde este jueves la nueva versión del Tenorio creada por Blanca Portillo

Una de las escenas del Tenorio dirigido por Blanca Portillo. PAULA DE JUANA

La obra, dirigida por la actriz Blanca Portillo, ha despojado de su halo heroico y romántico al personaje para incidir en su carácter "deleznable".

La actriz y directora Blanca Portillo ha desenmascarado al Tenorio de José Zorrilla y le ha despojado de su halo heroico y romántico para incidir en su carácter "deleznable" en el montaje que, coproducido por la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC) y el teatro Calderón de Valladolid, se estrenará este jueves, 6 de noviembre, en el escenario vallisoletano.

 

La propuesta de Portillo, versionada por Juan Mayorga, tiene su origen en el rechazo de la actriz a la idea, fomentada a lo largo de décadas, de un Tenorio héroe y "enrollado" cuando se trata de un hombre "deplorable" que se jacta de atropellar la razón, burlar la justicia y vender a las mujeres.

 

"Compendia todo lo que, ahora mismo y siempre, parece deleznable", ha aseverado la actriz y directora quien, tras destacar que se ha buscado contar la misma historia pero desde otra perspectiva, ha defendido el cuidado y respeto con el que tanto Mayorga como ella han tratado el texto: no se desvirtúa, han cortado "menos que nadie" y mantienen las palabras "por encima de todo".

 

Este Tenorio "contemporáneo", con una estética muy distinta a la clásica que cualquier espectador esperaría de un montaje de la época, cuenta no obstante una historia "igual de terrible", lo que hacía necesaria le elección de un actor, de un hombre, alejado del cliché de "machote" que resultó ser José Luis García-Pérez.

 

Fue en un bar de Andalucía donde Blanca Portillo y él confesaron su deseo mutuo de afrontar este trabajo y de hacerlo destruyendo cualquier arquetipo de lo masculino del que, según la actriz, son también responsables, en cierta medida, las mujeres.

 

"Tengo la necesidad de contarlo y más en un momento como este", ha reconocido el actor, quien ha confesado abordar este papel con "poesía, amor y mucha verdad" para, de este modo, compartir con el público otro punto de vista, propósito sobre el que se asienta este montaje de Portillo, que tiene programadas diez funciones del 6 al 16 de noviembre en Valladolid.

 

FUERA LA CONDESCENDENCIA

 

El cambio de perspectiva, con el mismo lenguaje, alcanza también el concepto del romanticismo, que para el actor Miguel Hermoso (Luis Mejía) hay que modificar de mano del fin de determinadas convicciones aceptadas por la sociedad. "Hay un espíritu romántico con el que hay que dejar de ser condescendiente", ha defendido antes de insistir en que Don Juan encarna "todo" lo que se querría mantener "encerrado".

 

En este sentido, Portillo ha subrayado que el espíritu tiene que ver más con el de un hombre "enfrentándose a sí mismo". "No hay más salvación que mirarse al espejo y reconocer lo que se ha hecho (...) Eso es más romántico y más trágico", ha insistido antes de aclarar que la redención no llega de la mano ni del amor ni de Dios.

 

En la senda de acabar con la imagen de "héroe legendario" de Tenorio, Portillo se ha rodeado de gente "muy grande en sí misma" que hace "grandes trabajos individuales": Ariana Martínez(Inés de Ulloa), Juan Manuel Lara (Gonzalo de Ulloa), Francisco Olmo (Diego Tenorio y escultor), Eduardo Velasco (Marcos Ciutti), Cristófano Butorelli (Luciano Federico) y Miguel Hermoso (Luis Mejía), entre otros, a quienes se suman jóvenes de las escuelas de Arte Dramático de Sevilla, Castilla y León y Madrid.

 

La representación "local" en el montaje la ostentan Raquel Varela (interpreta a Gastón, Lucía y a la monja tornera) y Alfredo Noval (Rafael de Avellaneda), quienes se han mostrado encantados y agradecidos con la oportunidad, un "sueño hecho realidad", según la actriz, para abordar "un Tenorio en condiciones", según el joven intérprete.