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El Supremo deniega el recurso del condenado a veinte meses por robar la pensión a un familiar

Juzgados

El hombre, cuyo tío era de Pedrajas de San Esteban, había presentado un recurso para la sentencia que tuvo lugar el pasado mes de marzo.

El Tribunal Supremo ha inadmitido el recurso de casación contra la condena de un año y ocho meses de prisión impuesta a Eusebio C.A. por quedarse con más de 12.000 euros de la pensión que su tío, vecino de Pedrajas de San Esteban (Valladolid), percibió desde Suiza entre los años 2006 y 2010, tras haber trabajado en aquel país durante doce años.

 

De este modo, cobra firmeza el fallo condenatorio dictado en marzo del presente año por la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia de Valladolid, que consideró al recurrente autor de un delito continuado de estafa en concurso con otro de falsedad en documento mercantil y, además de la referida pena privativa de libertad, acordó multarle con un total de 960 euros y le obligó a indemnizar a su tío con la cantidad de 12.584,32 euros, según informaron a Europa Press fuentes jurídas.

 

La sentencia condenatoria, ligeramente inferior a los dos años que habían solicitado las acusaciones pública y particular, se produjo a pesar de que Eusebio C.A. asegurara durante el juicio que todo el dinero se lo entregó en mano a su familiar, de quien, tal y como añadió, recibió el encargo de abrirle una cuenta en la que poder percibir cada mes la jubilación pero silenciando su existencia para el resto de la familia, debido a su condición de ludópata.

 

El condenado explicó que a primeros de 2004 su tío le encomendó la tarea de gestionarle la solicitud de la pensión a través de la Caja de Compensación de Suiza y, además, le pidió que los futuros ingresos se efectuaran en una cuenta que escapara del control familiar.

 

"No quería que sus hermanos se enteraran porque, según me dijo, ya le habían sacado dinero de otras cuentas", apuntó el procesado, quien añadió que en aquella época regentaba una gestoría en Pedrajas y por eso y por la relación que tenía con su tío aceptó el encargo, para lo cual abrió una cuenta en la sucursal de la entonces Caja Rural de Pedrajas tras imitar la firma de Pedro C.P, incluso el tembleque del anciano porque, según sostuvo, así se lo aconsejó el empleado que le atendió.

 

Fue a partir del 9 de marzo de 2006 cuando la cuenta empezó a recibir ingresos vía Suiza, el primero de 5.800 euros que extrajo el acusado de forma inmediata y el resto, hasta más de 12.000 euros a fecha de 25 de mayo de 2010, mediante reintegros y transferencias pero, como advirtió, siempre sin suplantar la firma del familiar y estampando su propia rúbrica.

 

Aunque las acusaciones le imputan haber incorporado este dinero a su patrimonio, como así considera acreditado la sala, Eusebio C.A. mantuvo que dichas cantidades se las entregó en mano a su tío, la mayoría de las veces su gestoría y el resto en bares, en la calle "o donde pillaba, ya que siempre tenía excusas para pedir" debido a su condición de ludópta, aunque reconoció que no contab con justificante alguno de pago debido a la relación de confianza que había entre ambos.

 

DESCONOCÍA QUE ERA PERCEPTOR DE LA PENSIÓN

 

Frente a la versión del procesado, que incluso llegó a señalar que es muy posible que su tío le deba dinero a fecha de hoy por anticipos que le hizo, el pensionista mantuvo que no supo de la existencia de la cuenta ni de que era beneficiario de la pensión hasta que 2010 le llegó una carta de Suiza en la que se le advertía de que si no aportaba certificado de fe de vida dejaría de percibir dicha jubilación.

 

"El dinero es lo de menos, lo que más me duele es lo que ha hecho. Yo confiaba ciegamente en él", se lamentó casi entre lágrimas el anciano, quien insistió en que no ha percibido ni un euro de su sobrino, cuyo letrado solicitó, sin éxito, un fallo absolutorio basado en el testimonio exculpatorio de su patrocinado y tras enmarcar el presente juicio en el cruce de denuncias existente entre miembros de esta familia debido a disputas por la herencia.