El soterramiento se atasca de manera casi definitiva, aunque habrá que esperar una semana

Juan Carlos Suárez Quiñones, Julio Gómez-Pomar y Óscar Puente, antes de la reunión. A.MINGUEZA

Este martes se ha reunido la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, tras la que el alcalde, Óscar Puente, ha asegurado que “el escenario es muy complejo” y no ve salida fácil.

Nada positivo, nada optimista. El Ayuntamiento, tras la reunión de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, no ve con buenos ojos el futuro del soterramiento, y de hecho a día de hoy la realización del proyecto está más lejos que nunca. “No les oculto que muy positiva no es, pero el escenario es muy complejo”, decía el alcalde, Óscar Puente, a los medios tras ser preguntado por el avance de un proyecto que parece haberse encallado de manera definitiva.

 

Y es que Adif y Renfe, en representación del Ministerio de Fomento, Junta de Castilla y León y Consistorio se vieron este martes las caras en un encuentro que duró cerca de tres horas y en el que se proponían varios puntos. Número uno, llegar a un acuerdo sobre los nuevos talleres de Renfe en Valladolid, pendientes de trasladarse desde Farnesio, y número dos, buscar una solución para los 400 millones de euros que se deben a los bancos de los cuales cerca de 109 pertenecen al Ayuntamiento. ¿Y la conclusión? Pues que habrá que esperar al jueves de la próxima semana, 25 de febrero, para llegar a posibles acuerdos, día en que se volverá a reunir la Sociedad.

 

“Estamos en un paréntesis que realmente va a concluir el jueves que viene, las conclusiones se harán el jueves que viene”, hizo ver Puente, quien realmente ve más difícil que nunca la realización del proyecto inicial del soterramiento. ¿Pero al menos se ha puesto sobre la mesa alguna posibilidad de negociación con los bancos que prestaron el dinero? “Vamos a estudiar alguna alternativa, porque desvelar nada ahora sería debilitar la situación de la Sociedad, pero hay que ver si las posibilidades son factibles”.

 

En la actualidad las cuentas de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad están bloqueadas tras incumplir el acuerdo de devolver ese dinero del que se habla pasado el 1 de enero, de manera que la losa de la financiación empieza a pesar ya demasiado para un proyecto que ya amenaza con desmoronarse.

 

“Es cuestión de proponer una solución frente a la posibilidad de tener que pagar los 400 millones de golpe, la alternativa es que se asumieran con carácter inmediato los talleres, que se aportara la diferencia de valor entre los talleres y los suelos y con ese dinero hacer frente al primer pago del plazo y seguramente estariamos en condiciones de renegociar el préstamo con los bancos. Pero esta es una decisión que Renfe dice que tiene que valorar”, hizo ver el alcalde. Así Renfe responderá, o eso se espera, el jueves de la semana que viene.

 

Otro de los asuntos relevantes que saltan a la palestra en este sentido es la llamada comfort letter que firmó el por entonces alcalde León de la Riva en enero de 2011 para solicitar el último crédito a los bancos, con lo que se pudo incurrir en una ilegalidad al haberse tenido que aprobar esta en Pleno Municipal. Puente la tiene en la recámara si finalmente los bancos solicitaran de mala manera el pago, de manera que De la Riva podría acabar empapado de lleno.

 

“Nunca hemos descartado esa posibilidad, y de hecho está más cerca que nunca”, resaltó el primer edil, antes de ser preguntado por si ve lejos el soterramiento, vista la situación. “Habría que preguntarse cuándo ha estado cerca, se trata de una situación muy compleja”.

 

TALLERES DE RENFE

 

Otro punto trascendental es el del traslado de los talleres de Renfe, en lo que al menos sí coincidieron algo más Ayuntamiento, Junta y Ministerio, que quieren que se haga cuanto antes. El 13 de enero se solicitó la licencia de actividad al Consistorio, y el miércoles de la semana que viene, por fin, se aprobará en Junta de Gobierno. Pero aún quedan varios pasos por dar.

 

“Por nuestra parte quedará todo completamente desbloqueado, por lo menos en cuanto a licencias. Otra cosa es otras cosas que puedan existir”, explicó Puente. Efectivamente, aún quedan 10’5 millones de euros en maquinaria que se debe comprar, por no hablar de que no se sabe todavía quién debe ponerlos. Por supuesto, ni Ministerio ni Consistorio se han atrevido a hablar de fechas.

 

“Renfe ha asegurado que va a asumir la seguridad de los nuevos talleres hasta el traslado, ya que el día 1 quedaban sin ella y hay 500 kilómetros de cable de cobre allí, cosas valiosas y no podemos permitir que se vandalicen”. Al menos aquí sí parece haber un mínimo de consenso, lo cual no tapa lo complicado de todo lo anterior. El jueves de la próxima semana está en juego el futuro definitivo del soterramiento en Valladolid.

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