El Sistema Solar tiene cola similar a la de los cometas

La nave espacial IBEX (Interstellar Boundary Explorer) de la NASA demuestra que la cola tiene forma de trébol y mide 1.000 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.

La nave espacial IBEX (Interstellar Boundary Explorer) de la NASA ha confirmado que el Sistema Solar tiene cola y ha trazado su estructura. Aunque su forma es parecida a la de los cometas, los científicos han hallado que tiene cuatro lóbulos independientes haciendo que parezca un trébol de cuatro hojas.

  

Según han explicado los autores del hallazgo, que ha sido publicado en 'The Astrophysical Journal', la ciencia ha creído durante mucho tiempo que la 'burbuja' alrededor del Sistema Solar --llamada heliosfera-- podría tener una cola, como la de los cometas o como la de algunas estrellas. Pero esto eran "solo conjeturas", hasta ahora. "Muchos modelos habían sugerido que la cola de la heliosfera podría ser de una forma u otra, pero ahora se ha podido observar", ha explicado el investigador David McComas.

  

La cola se "arrastra" tras la heliosfera en forma de bala. Los investigadores ha señalado que es similar a la de los cometas, que se infla como consecuencia de las partículas de viento solar que fluyen desde el Sol. Ésta es la razón de que presente la forma de trébol. Concretamente es resultado del viento solar disparado a gran velocidad cerca de los polos del Sol en combinación con el viento más lento que fluye desde cerca de su ecuador.

  

Los datos que IBEX también han facilitado que se pueda medir su longitud "particularmente bien". Así, los científicos han destacado que mide 1.000 veces la distancia entre la Tierra y el Sol. En cuanto a los lóbulos, han señalado que no se alinean perfectamente con el Sistema Solar, ya que la cola está girada ligeramente.

    

Estos resultados se han obtenido tras el estudio de los datos de tres años de observaciones de IBEX (que fue lanzado en 2008), cuya misión es hacer mediciones de átomos neutros energéticos (ENA), partículas que son consecuencia del choque entre las partículas cargadas del Sol, que corren hacia el exterior del Sistema Solar, y el material interestelar.

  

Ahora, los científicos esperan realizar observaciones continuas con la nave para comprobar si la cola cambia durante el ciclo de 11 años de actividad del Sol. "Debemos ser capaces de ver los efectos de los cambios de la energía y el viento solar", ha indicado McComas.