El sector del ovino, en caída libre: el censo de animales en Salamanca se reduce un 33% desde 2006

Los números delatan la situación de un sector golpeado desde hace muchos años y que muestra un elevado cierre de explotaciones, a lo que hay que sumar la reducción de ovejas destinadas a vida.

 

 

CENSO OVINO EN SALAMANCA

 

2006: 634.505 cabezas de ganado

 

2008: 631.482 cabezas de ganado

 

2009: 535.220 cabezas de ganado

 

2010: 533.640 cabezas de ganado

 

2011: 464.339 cabezas de ganado

 

2012: 454.690 cabezas de ganado

 

2013: 429.055 cabezas de ganado

Hablar del del ovino en Salamanca es hacerlo de un sector que no encuentra el camino de la recuperación; más bien todo lo contrario. Las cifras son contundentes y tumban cualquier atisbo de recuperación con unos precios en origen anclados en los de hace más de dos décadas cuando producir cuesta más del doble. Si a esto le sumamos la escasez de ayudas, la mezcla resulta explosiva.

 

¿Las consecuencias? Llegan en forma de cañida libre del censo de animales en los últimos años en las explotaciones de la provincia de Salamanca. Tal es así que entre 2006 y 2013, el volumen de animales de ganado ovino ha caído un 33%, o lo que es lo mismo, existen 205.450 cabezas menos que hace 8 años y con unas perspectivas de futuro muy poco halagüeñas, contando en la actualidad con 429.055 animales por los 634.505 de 2006.

 

Tal es así que desde el año 2006 y de manera sucesiva, la cifra de animales se ha reducido ejercicio tras ejercicio, con especial incidencia entre 2010 y 2011 al pasar de 533.640 a 464.339 cabezas, dejando muy claro que los ganaderos se han visto obligados a tirar la toalla.

 

Y por si aún hay quien duda de esta situación, los datos relativos a la cifra de ovejas dedicadas a vida no son mucho mejores, ya que el censo se ha reducido un 45% entre 2006 y 2013 al pasar de 522.962 a 358.714 animales, dejando muy claro que el sector ya no apuesta por él como antes, con una línea descendente también año a año.

 

Además, el desacoplamiento de las ayudas al sector tampoco ayuda y provoca que cada día abandonen más profesionales esta labor en España, Castilla y León y Salamanca. Tan solo hay algunas subevnciones para los lechazos de calidad pertenecientes a la Indicación Geográfica Protegida (IGP) y para el resto, pero en un nivel muy inferior al de hace años.

 

GANADO CAPRINO, TESTIMONIAL

 

Tampoco caminan las cosas mejor para el sector del caprino en Salamanca, que ha perdido casi toda su representatividad ya que entre 2006 y 2013, Salamanca dejó escapar un 63% del censo al pasar de 28.698 a 10.663 pese al leve repunte en el último año.