El sector apícola demanda a Cañete que defienda la prohibición del Fipronil por su toxicidad para las abejas

Asociaciones apícolas, organizaciones agrarias, de consumidores, ecologistas y sindicales que suman hasta 120 entidades se han unido para pedir que España defienda esta prohibición.

Más de un centenar de organizaciones ha pedido al ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, que defienda en la Comisión Europea los días 15 y 16 de julio la prohibición del Fipronil, un insecticida que es tóxico para las abejas.

  

En total, asociaciones apícolas, organizaciones agrarias, de consumidores, ecologistas y sindicales que suman hasta 120 entidades se han unido para pedir que España defienda la prohibición de este insecticida en la reunión del Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y de Sanidad Animal y que supone una nueva oportunidad para la protección de las abejas y otros polinizadores.

  

El pasado 27 de mayo, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) publicó su dictamen sobre la evaluación de riesgo de del Fipronil para las abejas.

  

Entre estas conclusiones, la EFSA señala que este producto plantea "un riesgo agudo elevado para las abejas cuando se utiliza como tratamiento de semillas de maíz". Además, la EFSA apunta a una serie de carencias en datos disponibles, lo que ha impedido evaluar completamente los riesgos asociados a la exposición al polvo, polen y néctar contaminados, así como otras vías potenciales de exposición.

  

El Fipronil es un insecticida de amplio espectro y moderadamente sistémico de la familia de los fenilpirazoles, producido por el gigante químico BASF. En la Unión Europea (UE) está autorizado solamente en siete Estados miembro, entre ellos España, donde se utiliza especialmente como tratamiento de semillas de girasol y maíz y se comercializa bajo el nombre REGENT TS. En su ficha de registro en España se puede leer que es "altamente peligroso" para las abejas.

  

En muchos aspectos, los resultados de la EFSA son similares a los originalmente presentados para el Imidacloprid, el Tiametoxam y la Clotianidina, insecticidas de la familia de los neonicotinoides, para los cuales se han prohibido recientemente ciertos usos clave en la UE debido a los riesgos que suponen para las abejas.

  

Según estas organizaciones, el Fipronil es altamente tóxico para los invertebrados acuáticos, así como para las termitas, abejas, algunos mamíferos y reptiles e incluso aves. Por otra parte, en lo que se refiere a las abejas, son cada vez más las evidencias de una serie de impactos toxicológicos adicionales, que incluyen interacciones sinérgicas con otros plaguicidas (Tiacloprid) y con el parásito Nosema.

 

Al igual que con los neonicotinoides también han sido identificados una serie de efectos subletales sobre las abejas, incluidos efectos en el aprendizaje, en la memoria olfativa y en la capacidad para detectar las fuentes de alimento.

  

Las entidades firmantes consideran que está más que justificada la aplicación del principio de precaución y la prohibición total y definitiva del insecticida Fipronil, a más tardar a partir de diciembre de 2013.

  

Finalmente, insisten en que es "fundamental también que España presione" a la Comisión Europea para que promueva la prohibición de todos los plaguicidas tóxicos para las abejas y otros polinizadores, así como el desarrollo de un plan de acción exhaustivo para salvar a las abejas y, lo más importante, que apoye decididamente a la agricultura ecológica que favorece a las abejas y otros polinizadores y nos garantiza alimentos sanos para hoy y mañana.