El Salvador se lleva un derby descafeinado (0-12)

El equipo de Diego Merino acusó las bajas y se fue de vacío frente a un Hermi El Salvador que aprovechó sus ocasiones. Al descanso se llegó con un insólito 0-0, sin ensayos ni transformaciones, fruto de los nervios y las ganas de adelantarse en el marcador.

Acostumbran los derbis en Pepe Rojo a ser poco vistosos, con mucha tensión pero poco rugby de calidad. Se repitió la película de la anteriores temporadas, con un Hermi El Salvador que utilizó sus armas para frenar las buenas intenciones del equipo de Diego Merino.

 

Lo más bonito se vio y se vivió en los prolegómenos del encuentro, con un emotivo homenaje a Fernando de la Calle, recibido por ex compañeros, amigos, directivos y gran parte de la familia del VRAC, incluida la afición, que hizo emocionarse al histórico jugador quesero. Más de 3.000 personas se dieron cita en Pepe Rojo, en la mejor entrada del curso y bajo un sol que no evitó las bajas temperaturas.

 

Pero con el pitido inicial de Íñigo Atorrasagasti se aparcó lo emotivo para dar paso a lo emocionante. Lo fue más el marcador que lo desplegado por ambos equipos, obligados en todo momento a un juego muy trabado por el respeto entre ambos. Las intentonas del VRAC eran cosa de un Pedro Martín que intentó en todo momento ponerle la velocidad que le faltaba al duelo.

 

Sin embargo, El Salvador rozó el ensayo durante los últimos minutos de la primera parte. Avanzó metros poco a poco, pero el Quesos supo tener la frialdad necesaria para abortar el peligro. Y eso que desde los primeros compases estuvo penalizado por la lesión de Muller y las molestias de Stefano Tucconi.

 

El arranque de la segunda parte fue un calco del final de la primera. Un Salvador que jugaba en terreno quesero y que consiguió abrir la lata con un ensayo de Óscar Casado a los cuatro minutos de la reanudación. No falló Pearce con la transformación para poner el 0-7 en el marcador. El VRAC estaba obligado a reaccionar.

 

Pero no lo hizo, y el Hermi lo aprovechó. Eso sí, a medias. Porque si Pearce conseguía un nuevo ensayo chamizo en el minuto 55, a la vez fallaba la transformación. Y justo antes un ensayo de castigo. 0-12 con más de media hora por delante.
 

Fue cuando quedó claro que no era el día del Quesos, que no intimidó a los de Juan Carlos Pérez y que se quedó en un amago en los úlitmos minutos de buscar el punto bonus. Al igual que la temporada pasada, en la que terminó siendo campeón, el conjunto quesero pierde el derbi como local. Un tropiezo que no debe frenar al Entrepinares en el último mes de un gran 2013.