El Río Hortega, referencia de energía sostenible con casi 1,8 millones de inversión

TRIBUNA

La intervención se ejecutará en el Hospital a partir de 2017, cuenta con financiación de la Unión Europea, y permitirá reducir un 30% de consumo de agua y 20% en vertidos.

El Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid será el primer hospital sostenible de España que servirá de referencia para Europa gracias a una inversión de 1,8 millones en los próximos tres años que permitirán reducir sus consumos de electricidad, agua y residuos.

 

El centro hospitalario vallisoletano formará parte del proyecto 'Smart Hospital' financiado a través del instrumento Life de la Comisión Europea (que aportará 1,3 de los 1,8 millones de inversión) en una iniciativa que liderará el Centro Tecnológico Cartif y un consorcio compuesto por la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León, el Instituto Tecnológico de Embalaje, Transporte y Logística (Itene) y la Corporación Organizativa de Ingeniería Global Española (Coinges).

 

El objetivo principal del Life Smart Hospital es aumentar la capacidad de adaptación de los hospitales al cambio climático mediante el desarrollo de planes de actuación basados en mejores prácticas disponibles, formación a medida y potencial de replicabilidad de la experiencia.

 

El proyecto se ha presentado este miércoles en la sede de Cartif, en el Parque Tecnológico de Boecillo (Valladolid), con la presencia del director general del Centro Tecnológico, José Ramón Perán; el consejero de Sanidad de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado; el director gerente del Hospital, Alfonso Montero; y la coordinadora del proyecto, Raquel López.

 

Los planes de actuación se vertebrarán en torno a los ejes de energía, agua y residuos y se dirigirán a reducir la huella climática del Hospital Río Hortega de Valladolid.

 

El centro ha sido elegido como demostrador de la eficacia de estas acciones porque es el más grande de Castilla y León y, aunque desde su inauguración en 2009 se han puesto en marcha medidas de eficiencia energética y ha logrado conseguir reducir considerablemente el consumo de energía.

 

RESULTADOS ESPERADOS

 

El director general de Cartif ha señalado que se trata de conseguir mayor eficiencia en la gestión de recursos energéticos y de residuos del hospital, lo que supondrá una demostración para que se pueda imitar tanto en España como en la Unión Europea, para lo que se medirán los resultados obtenidos.

 

Los resultados esperados pasan por reducir el consumo de agua un 35%, el de la huella hídrica un 30%, mismo porcentaje que se tratará de lograr en el ahorro en el consumo de energía térmica y eléctrica gracias a la mejor ventilación y climatización de los quirófanos. Asimismo, se persigue reducir un 10% el ahorro en consumo eléctrico, otro tanto por ciento de la huella de carbono del hospital o un 20% de reducción en la contaminación por los vertidos de agua del hospital y un 5% de los residuos no separados o del combustible de quemadores y calderas.

 

Todo ello se hará sin reducir la confortabilidad del centro hospitalario, por el que destaca, según han señalado el consejero de Sanidad y el gerente del Río Hortega.

 

ACTUACIONES PREVISTAS

 

Para lograr la sostenibilidad, en materia de energía se instalarán quemadores de alta eficiencia, se mejorará el rendimiento de las calderas y el sistema de gestión de iluminación, se racionalizará el sistema de ventilación de quirófanos e instalación de sistemas de recuperación de calor y se reducirán los gases de efecto invernadero a través de medidas de racionalización energética.

 

En cuanto al agua, se reducirá el consumo neto al implementarse medidas de ahorro y reutilización, se mejorará el tratamiento de las aguas residuales antes de su vertido a cauce público y se instalará un sistema de control de consumos individuales de agua.

 

Por lo que se refiere a los residuos, se pretenden llevar a cabo mejoras en el diseño de la clasificación, segregación y recogida de los residuos e implantar un sistema de trazabilidad de los residuos y entrenamiento personalizado del personal a las necesidades concretas del hospital.

 

 A partir de este mismo año y hasta 2017, en primero lugar se instalarán los equipos y los sistemas de trazabilidad identificados con una inversión de 630.000 euros.

 

A continuación, durante dos años, se hará un seguimiento de la eficacia de la medidas y, a partir de esos datos, se calcularán dos indicadores ambientales que cuantificarán el antes y el después de la actuación de este proyecto en el hospital como son la huella hídrica y el inventario de gases de efecto invernadero, que directamente se traducirá en la reducción de la emisión de CO2.