El recuento de la 'Gran Recogida' augura un derroche de solidaridad en Valladolid

Imagen de la Gran Recogida en una de las tiendas de Mercadona.

El Banco de Alimentos trabaja en la selección de productos recepcionados tras dos jornadas de recepción que pronostican alcanzar el objetivo de los 308.000 kilos recogidos el pasado año. 


 

No hay cifras oficiales porque la recepción y selección lleva su tiempo, pero los responsables del Banco de Alimentos de Valladolid auguran que la cifra de 308.000 kilos planteada como objetivo a igualar será superada en esta edición de la 'Gran Recogida'. Lo más importante, sin embargo, está en el derroche de solidaridad de los vallisoletanos que han vuelto a dar una lección durante los dos días de la operación.

 

Las estimaciones apuntan a que el objetivo, al menos, se igualará. En datos reales, estos 308.000 kilos garantizan la atención hasta el mes de marzo a casi 17.000 personas que, a través de las entidades beneficiarias, realizan posteriormente el suministro de alimentos a los más necesitados.

 

"Han sido dos días emocionantes, con grandes muestras de solidaridad", apunta Mónica Gallo, responsable de las grandes operaciones del Banco de Alimentos de Valladolid. "Estamos recibiendo camiones enteros y llenando las naves muy agradecidos por todo el trabajo que han realizado los voluntarios y, por supuesto, la gente que ha colaborado". Esta operación, una de las más importantes del año para el Banco de Alimentos, ha movilizado a 2.000 voluntarios y 70 coordinadores repartidos por los 125 establecimientos que se han sumado a la Gran Recogida.

 

Las donaciones han respondido a las peticiones de alimentos más demandados. En este caso era prioritario conseguir cacao soluble, leche entera, frutas en almíbar, aceite y galletas. Todo ello una vez estudiado el estocaje de alimentos y teniendo en cuenta las previsiones de los suministros que se realizan, siempre a través de entidades beneficiarias, una vez al mes.

 

Las jornadas han provocado numerosas anécdotas. Una de ellas protagonizada por una señora que llenó seis carros completos con cada uno de los alimentos solicitados. El importe rondaba los 800 euros que la donante redondeó hasta los 1.000 añadiendo turrones. En otra gran superficie, un matrimonio llenó tres carros y, una vez pagado, preguntó a los voluntarios qué tipo de alimentos eran más necesarios. Con la respuesta, la pareja volvió a entrar para llenar otro carro más.

 

Los próximos días servirán para cerrar la recepción, completar el pesaje y el recuento final que confirmará las previsiones que ya apuntan hacia un nuevo éxito de solidaridad en esta Gran Recogida

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