El rector de la UVA prefiere "mirar hacia adelante"

Marcos Sacristán, rector de la Universidad de Valladolid.

El rector de Valladolid, Marcos Sacristán, prefiere no detenerse a analizar los grados suprimidos  por el Consejo deUniversidades -uno por cada una de las cuatro instituciones académicas públicas de Castilla y León-, y ha apostado por mirar hacia adelante para no perder tiempo.

 

"Quedan otras treinta titulaciones aproximadamente -diez en el caso de Valladolid- que hay que fundir o se deben refundir. Habrá algún cambio apreciable, pero si somos capaces de articular los nuevos títulos conjuntos, probablemente podríamos ganar bastante. Es una buena oportunidad aunque también es verdad que las circunstancias actuales no son buenas", ha dicho a los periodistas.
 

El Consejo de Universidades de Castilla y León, reunido  en Valladolid y que ha presidido el consejero de Educación, Juan José Mateos, ha reordenado el mapa de titulaciones académicas con la supresión de cuatro grados por baja demanda y la encomienda de reorganizar otra treintena que, de una forma u otra, se imparten de forma simultánea en Burgos, León, Salamanca y Valladolid.
 

Serán eliminados el grado de Obras Públicas en Transportes y Servicios Urbanos (Universidad de Burgos); Ingeniería Agroalimentaria (Universidad de León); Ingeniería de Diseño en Tecnología Textil (Universidad de Salamanca); y Agrícola y del Medio Rural (Universidad de Valladolid).
 

 

De los estudios que no seguirán, el de Burgos y Salamanca ya no se impartían este curso, mientras que las titulaciones que desaparecerán en Valladolid y León, dejarán de impartirse el próximo curso académico.

 

Por otra parte, una treintena de grados que en la actualidad imparten las universidades de Castilla y León serán incluidas en un plan de reestructuración que entrará en vigor en 2014/2015.
 

"Es muy importante recuperar rápidamente los mejores niveles de financiación, tanto por los alumnos para no trasvasar el dinero de las tasas que pagan, como para recuperar el ritmo de investigación sobre todo", ha añadido a los informadores a su salida de la reunión del Consejo.
 

El escaso número de estudios suprimidos y su equitativa distribución por instituciones académicas han invitado a Sacristán a pensar que se trata de un comienzo "no traumático" en lo que a la reordenación del mapa de titulaciones se refiere.
 

No obstante, ha advertido, "los cambios a que estamos obligados nos exige una reflexión seria para que todas las adaptaciones que hagamos a partir de ahora potencien las titulaciones afectadas", una treintena en total pendientes de reordenación.
 

 

Ha abogado Sacristán por una rápida modificación con la finalidad de ganar tiempo, aunque a corto plazo, según ha reconocido, "resultará casi imposible".
 

 

El rector de la Universidad de Valladolid ha destacado también, en el plano positivo, la posibilidad que se abre a la implantación de nuevas titulaciones, "lo cual nos da cierta esperanza", ha concluido