El Real Valladolid vuelve a olvidarse del gol

Álex López lamenta una clara ocasión fallada. JORGE IGLESIAS
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Casto y el desacierto blanquivioleta privaron al Pucela de la victoria frente a la UD Almería, en un partido en el que ambos acabaron con diez.

Tan importante es no recibir, como marcar, para este Real Valladolid. Porque si quiere estar arriba debe mostrarse más acertado de cara a portería. Pero, una vez más, el equipo de Paco Herrera tuvo la pólvora mojada y no pudo pasar del empate a cero frente a la UD Almería.

 

No es que el conjunto blanquivioleta se mostrara sin ideas del centro del campo hacia delante, sino que, simplemente, no supo meterla. Eso y que en la primera mitad Casto, guardameta rojiblanco, desbarató las ocasiones más claras de un Pucela que se desesperó.

 

Raúl de Tomás estuvo en casi todas las de esa primera mitad, que llegaron en pareja. Siempre con el delantero pegando primero para intentar noquear al portero y, así, quien viniera por detrás asestara la puntilla, pero ni por esas. Mata y Álex López fueron los otros dos protagonistas de sendas acciones, en las que Casto impuso su ley.

 

Todo ello al principio, por lo que parecía que el Real Valladolid iba a regresar a la senda de la victoria sin problema. Pero esto es fútbol. El balón lo tuvo más un Almería que se quedó frío en ataque y solo hizo intervenir a Becerra en una ocasión. El juego directo ganó al del toque, si esto tratara de meter el mayor susto al contrario; aunque la realidad fue que el conjunto andaluz se defendió como pudo, puso un par de velas y se terminó llevando un punto.

 

Míchel tuvo otra clara en la que la mitad de un Zorrilla, que no se llenó ni un tercio, cantó gol porque el efecto óptico así se lo hizo parecer. El partido parecía condenado al 0-0. Los de Herrera siguieron metiendo miedo, pero con el paso de los minutos el físico comenzó a ganar protagonismo y los jugadores ya ni llegaban a rematar balones laterales. Quien sí lo hizo fue Álex López. El gallego entró al corazón del área y su mini salto no le permitió cabecear bien una pelota que, con dirigirla a portería, era gol.

 

La desesperación de un desafortunado Mata se saldó con la segunda amarilla. Aunque el Pucela solo estuvo unos minutos en inferioridad numérica, ya que Diamanka sacó a relucir su solidaridad y se fue a la ducha antes de tiempo por el mismo motivo.

 

El vallisoletano -aunque rojiblanco- Quique quiso volver a marcar. Lo intentó, sobre todo en los minutos finales, y tuvo la última, pero su disparo forzado, en el área, ni siquiera fue a portería.

 

Así las cosas, el Real Valladolid suma un punto para colocarse con 19. Pero las sensaciones en la finalización resultaron nada positivas en un encuentro donde gozó de las ocasiones más claras y que, precisamente, no fueron pocas. El próximo jueves (20:00 horas) podrá sacarse la espina en la Copa del Rey, competición en la que recibe a la Real Sociedad de Eusebio Sacristán, que llegará después de jugar frente al FC Barcelona.

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