El Real Valladolid termina de pulir su plantilla a contrarreloj para alzar el telón de Liga

Con diecisiete jugadores en la primera plantilla, el entrenador Gaizka Garitano cuenta con lo justo para el exigente estreno de la competición en Córdoba este sábado, y de hecho es consciente de que algún fichaje llegará a última hora.

Las declaraciones de entrenador y director deportivo del Real Valladolid se cruzan estos días en la sala de prensa del estadio José Zorrilla. “Soy consciente de lo complicado que es, no podemos traer a cualquiera, tiene que tratarse de jugadores de nivel”, decía Gaizka Garitano tras el último amistoso el sábado pasado. “Algo está al caer”, deslizaba Braulio Vázquez este miércoles en la presentación del último en llegar, Javi Moyano, haciendo ver que el próximo podría ser un delantero o un centrocampista.

 

Y es que la plantilla del Real Valladolid está por completar. Y mucho. A poco más o menos de semana y media de mercado veraniego, el vestuario blanquivioleta cuenta con diecisiete fichas del primer equipo, demasiado poco como para afrontar una Liga que será, como poco, de 42 partidos si es que no se acaba en puestos de play off, y Copa del Rey aparte.

 

Desmenuzando línea por línea el once del Pucela queda patente que hay zonas más completas que otras. La portería se encuentra a medio gas con la llegada de Kepa y el regreso de Mariño, toda vez que justo este jueves han vuelto a sonar cantos de sirena desde el Levante que situarían al gallego de nuevo una vez más vestido de granota, si bien no hay nada confirmado. Como dice el propio Braulio, “nada es imposible en el fútbol”, por lo que habrá que ver si el gallego se queda finalmente en Zorrilla esta temporada.

 

La defensa se muestra en una situación distinta, casi rematada a falta de alguna incorporación, en función de lo que Garitano decida confiar en la cantera. Chica y Moyano blindan el lateral diestro, Juanpe, Marcelo Silva y Samuel los dos puestos de central y Hermoso el zurdo, si bien Ángel podría ser la alternativa en este puesto desde los Anexos.

 

Un poco más adelante, en los dos puestos de pivote que Garitano utilizará en su 4-2-3-1 habitual, Timor, Leao y Álvaro Rubio hacen que la medular se mantenga muy parecida a la de la temporada pasada. Precisamente en función de las palabras de Braulio podría haber novedades a corto plazo... o medio, en función de lo que se decida apurar el final del mercado.

 

Y la llamada zona de los tres mediapuntas. Aquí es cierto que el entrenador podrá jugar con la polivalencia de varios de sus jugadores, tales como Mojica, que podría retrasar su posición al lateral zurdo, Guzmán que juega en ambas bandas, Juan Villar que ejerce de delantero matador si hace falta y de Alfaro, que también es capaz de jugar a pie cambiado. Óscar, a quien se le han visto buenas maneras esta pretemporada con el sistema de Garitano, continúa incombustible en la media punta.

 

El problema está en la delantera, ¡ay la delantera! Aunque el nombrado Villar se adapta a lo que le pongan delante, lo cierto es que el Pucela solo cuenta con un killer nato en el primer equipo -Caye parece difícil que pueda gozar de continuidad-, un 9 de los de toda la vida, con el nombre de Rodri Ríos a su espalda. La Liga es larga, pero la plantilla del Valladolid y el plazo para ampliarla, no. El reloj ya ha empezado la cuenta atrás...