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El Real Valladolid, sin motivos para mirar el golaveraje

Mojica se lamenta durante un partido con el Real Valladolid. TRIBUNA

De los cuatro equipos por encima en la tabla, el equipo blanquivioleta tiene perdido el enfrentamiento particular en dos casos, empatado en otro y tan solo uno ganado.

GOLAVERAJE DEL REAL VALLADOLID

 

Betis, 71 puntos: Ida, 0-0. Vuelta, 4-0. (Perdido)

 

Girona, 65 puntos: Ida, 2-1. Vuelta, 2-1. (Empatado)

 

Sporting, 63 puntos: Ida, 1-1. Vuelta, 3-0. (Ganado)

 

Las Palmas, 60 puntos: Ida, 1-2. Vuelta, 1-1. (Perdido)

 

Real Valladolid, 59 puntos.

Golaveraje, un término inglés usado en el mundo del fútbol que viene a dilucidar, de manera resumida, qué equipo de los dos que se encuentran empatados en una clasificación está por encima del otro. Puede ser bueno. Puede ser malo. De hecho, y tirando a los extremos, puede ser lo bastante genial o maligno como para decidir, por ejemplo, si un conjunto asciende o no a Primera División.

 

Pues bien, el Real Valladolid no tiene motivos precisamente para tener una sonrisa en la cara a la hora de mirar el nombrado golaveraje. Y es que los blanquivioletas han tenido poco tino a la hora de enfrentarse a los rivales por el ascenso directo, lo cual ha desembocado en una losa todavía más pesada que la pérdida de puntos en sí. Efectivamente, el Pucela tiene casi todas las de perder en el golaveraje con los cuatro que tiene encima.

 

Uno por uno, y por orden. Betis, un contundente 4-0 en lo global, después del 0-0 en Zorrilla y el 4-0 de la vuelta. Peor imposible, aunque siempre queda el consuelo de ser un equipo ya casi inalcanzable. Girona. 2-1 en la ida, idéntico resultado en Montilivi. Como consecuencia, en un hipotético empate habría que mirar el general, donde el Pucela lleva una mínima ventaja de dos goles más a favor.

 

Pero esto sigue. Sporting de Gijón, 1-1 en El Molinón, 3-0 en Zorrilla. La única pieza buena del puzle blanquivioleta. Por último, Las Palmas. Victoria para los canariones 1-2 en el primer partido, el consabido 1-1 de hace unos días. Otro lunar en el expediente blanquivioleta. No echen cuentas. Dos golaverajes perdidos, uno empatado y otro ganado.

 

¿Conclusiones? A falta de siete encuentros por disputarse, demasiadas, tantas como posibilidades y combinaciones de puntos de aquí a que concluya la competición. En todo caso quédense los optimistas con que el Girona, conjunto que marca la línea del ascenso directo está a seis puntos, o lo que es lo mismo, justo dos hipotéticas victorias del Pucela. Por eso, y solo por eso, cada gol a favor o en contra de los blanquivioletas ya vale un tesoro.

 

¿Y para los pesimistas? Piensen que siempre podría ser peor. Lejos, muy lejos –o eso parece- se vislumbra en el horizonte una Ponferradina que saluda al Real Valladolid desde los siete puntos de diferencia. Y con ese también se tiene perdido el maldito, o quizá bendito, golaveraje.