El Real Valladolid se repite diecinueve jornadas después

Rubi, entrenador del Real Valladolid, durante el encuentro en La Romareda. LFP

El conjunto blanquivioleta no había repetido alineación hasta este pasado domingo en La Romareda, cuando se vistieron de corto los mismos once que ante el Barcelona B.

Varas en la portería, Chica, Rueda, Valiente y Peña en defensa, André Leao, Timor y Álvaro Rubio en el centro del campo y Jeffren, Óscar González y Mojica arriba. Una alineación, la del Real Valladolid el pasado domingo en La Romareda, que pasará a los anales de la temporada 2014/2015 en el club blanquivioleta. ¿Por qué? El motivo es sencillo. Fue la primera vez que Rubi repitió once titular en las diecinueve jornadas de campeonato.

 

Y el resultado, qué duda cabe, no puede cuestionarse. Dos ocasiones en las que el entrenador del Real Valladolid dio entrada a los once legionarios, la primera ante el Barcelona B y la segunda frente al Zaragoza, y dos victorias. Pero los números van más allá. Nueve goles a favor y ninguno en contra, por no hablar de que el Pucela ha mostrado en estos 180 minutos de partido más juego que en buena parte de la temporada.

 

Hasta ahora Rubi había optado por dieciocho alineaciones diferentes, un dato curioso ya que no solo había optado por no repetir en dos jornadas consecutivas, sino que no se hizo en otras jornadas, aunque fueran separadas. ¿Lógico? ¿Excepcional? La realidad es que el Valladolid no había encontrado esa estabilidad necesaria para desarrollar un buen juego.

 

Merece la pena analizar la situación de varios jugadores, que se han visto beneficiados de este cambio de esquema de Rubi del 4-2-3-1 al 4-3-3. El Real Valladolid ha ganado en profundidad por las bandas, de manera que Mojica y Jeffren, escoltados por Peña y Chica, cuentan con mayor libertad de movimientos.

 

Óscar, por su parte, por fin ha encontrado esa posición que tanto le gusta. Partiendo de una zona un poco más atrasada que la de delantero centro, cuenta con espacio por delante tanto para intentar la aventura en solitario como para dar el último pase. Y más que eso. Con cuatro goles en solo dos partidos, ha encontrado esa comodidad necesaria para que Óscar sea Óscar.

 

El centro del campo también parece haberse transformado. Con la entrada de Álvaro Rubio, con la que había sido algo reticente Rubi hasta ahora, se ha dado mayor libertad a Timor para sus pases en largo, buscando la conexión entre los de en medio y la delantera. En todo caso, el árbol no debe impedir el bosque. Javi Varas terminó por firmar un buen partido, ya que sin él hubiera sido imposible que el Pucela saliera con la portería a cero de La Romareda.

 

¿Ha dado por fin Rubi con la tecla? Puede ser. Puede que no. Pero la conclusión es negativa de la mano de André Leao, que vio la quinta amarilla y obligará a Rubi a aparcar el once que, quién sabe, podría convertirse en el de gala del Real Valladolid.

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