El Real Valladolid se diluye en ataque

Zakarya Bergdich se lamenta tras una ocasión marrada este pasado sábado en el Anxo Carro. LFP

Los de Rubi tan solo han sido capaces de disparar a puerta en cuatro ocasiones en los dos primeros partidos de Liga, de los cuales solo uno terminó en gol ante el Mallorca ya que el otro fue en propia puerta.

No hace falta decir muy alto que el Pucela no ha comenzado muy bien la temporada. Más allá de la derrota del pasado sábado ante el Lugo, que lógicamente pesa, se trata también de las sensaciones que han transmitido los chicos de Rubi después de las dos primeras jornadas ligueras. Y estas, por desgracia, no son precisamente buenas ni en ataque ni en defensa.

 

Especialmente sangrante son los números del Real Valladolid en la parcela ofensiva. Después de 180 minutos de juego, tan solo cuatro de los intentos blanquivioletas por buscar la portería han sido certeros. Cuatro disparos a puerta de dieciséis totales que, aunque supusieran una de las dos dianas ante el Mallorca –la otra se la hizo Cendrós en propia-, no dejan de tratarse de un balance bastante flojo en dos choques para un equipo que aspira a llevar el control del balón, y por tanto a manejar el partido.

 

Porque ese es otro apartado llamativo en las estadísticas del Pucela. En algo más de 180 minutos de juego –los del propio encuentro más el añadido-, el equipo de Rubi cuenta con una posesión prácticamente del 50%. Ante el Lugo, el esférico estuvo en las botas pucelanas un 52’7% del tiempo, contra el Mallorca, poco más o menos de un 48%. Datos discretos para lo que pretende inculcar el entrenador a sus pupilos y para el estilo de juego que se pretende.

 

Pero volviendo al tema del balance ofensivo en cuanto a disparos a puerta se refiere, otro de los problemas que parece estar demostrando el Valladolid en estos primeros partidos es la falta de un referente claro en la zona de ataque. De los cuatro tiros a puerta antes nombrados, poca relevancia tuvo el que debía ser el protagonista de la punta de ataque, Roger, que no aportó ninguno.

 

Óscar Díaz suma uno, Óscar González otro –el del segundo gol contra el Mallorca-, Omar Ramos uno más y Javi Chica el último. Ese ha sido todo el trabajo al que ha obligado la parcela ofensiva del Pucela al portero rival. Y no solo es cuestión de remates, claro, sino de contar con sensación de peligro. Y de eso, en el Anxo Carro, el Real Valladolid tuvo bastante poco.

 

¿Quieren un dato para ser optimistas? En las dos anteriores ocasiones en las que el Real Valladolid logró el ascenso, en la 2006/2007 y en la 2011/2012, los blanquivioleta también comenzaron la temporada con una victoria. El que no se consuela, es porque no quiere.