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Cartel definitivo iberian file

El Real Valladolid se deshace del Leganés y sigue soñando con el ascenso directo (2-0)

Álvaro Rubio, felicitado tras el primer gol del Real Valladolid. LFP

En un partido correcto y serio bajo la lluvia, los de Rubi se llevaron los tres puntos gracias a los goles de Álvaro Rubio y de Roger de penalti para seguir a la persecución del Girona, a seis puntos.

Ficha técnica

 

Real Valladolid: Javi Varas, Chica (Chus Herrero, Min. 80), Mojica (Omar, Min. 75), Marc Valiente, Jesús Rueda, Roger, Óscar, Sastre, Peña, Álvaro Rubio (Jeffren, Min. 87), Hernán Pérez.

 

CD Leganés: Serantes, Mantovani, Álvaro García (Aguirre, Min. 57), Eraso, Rabello (Sergio Prendes, Min. 68), Chuli, Erik Morán, César, Rubén Peña, Diamanka (Alberto Martín, Min. 57), Carlos.

 

Árbitro: Muñoz Mayordomo, del colegio castellano-manchego. Amonestó a Mojica (Min. 67), Peña (Min. 69) y a Timor (Min. 90) en las filas del Real Valladolid y a Diamanka (Min. 56), Mantovani (Min. 60), Rubén Peña (Min. 61), César (Min. 88) en el CD Leganés.

 

Goles: 1-0, Álvaro Rubio (Min. 35); 2-0, Roger, de penalti (Min. 63).

 

Estadio: José Zorrilla, ante 7.787 espectadores.

Partido práctico, tres puntos y a seguir la pelea. Así podría definirse el encuentro del Real Valladolid ante el Leganés de este domingo, que concluyó con un suficiente 2-0 para tranquilidad de la grada y que permite seguir en la pelea por el ascenso directo, a seis puntos. En todo caso, la mala noticia llega de la mano del resto de los de arriba, ya que ninguno pinchó, a excepción de un inalcanzable Betis, y el Pucela apenas saca beneficio de su triunfo.

 

La cuestión es que todo comenzó más o menos como se esperaba. Los de Rubi, con un centro del campo con bastante consistencia gracias al aporte de un incorporado Sastre, supieron hacerse con la manija del partido enseguida con el pecado de no saber transformar el dominio en oportunidades. El mismo ‘debe’ que los de Rubi llevan arrastrando gran parte de la temporada.

 

Pero al final las sensaciones son lo más importante en esto del fútbol. Mientras Chuli bailaba a los dos centrales del Valladolid en las pocas jugadas a la contra del Leganés –bien hay que decir que se le anuló un gol dudoso por fuera de juego con el 0-0 en el marcador-, Hernán Pérez y Mojica se desfondaban en sus bandas a la búsqueda de un centro en condiciones que pudiera pescar Roger. Pero no llegaría así el gol.

 

Bajo la lluvia incesante de Zorrilla, que hizo que la asistencia a Zorrilla no llegara a 8.000 espectadores, Álvaro Rubio consiguió meter la cabeza en una falta inocente que puso por delante a los locales. Para entonces el Pucela ya había pegado un bajón interesante y la grada, plagada de paraguas, se aflojaba el cuello de la camisa ante la insistencia de Chuli. El camino a vestuarios se hacía más ameno estando por delante en el marcador, pese a no mostrarse como un equipo con contundencia y rigor táctico. Los resultadistas se frotaban las manos.

 

Pero no habría susto. El Pucela continúa demostrando que en casa es fiable, que es capaz de maniatar al rival cuando se lo propone, y es que Asier Garitano no fue capaz de encontrar el hueco táctico en la maraña que había planteado Rubi. Las líneas juntitas, Mojica y Hernán Pérez entrando por los costados como cuchillo en mantequilla, Óscar estimulado y Roger que sigue creciendo tras su lesión.

 

Precisamente los dos últimos serían los protagonistas de la sentencia. Mientras los madrileños se mostraban incapaces por mucho esfuerzo que realizara Chuli, un islote frente a Varas, Óscar se coló dentro del área completamente solo con el balón. El ex blanquivioleta Rubén Peña, preso del pánico por haber perdido su posición, le entró por detrás. Amarilla. Penalti. Roger agarra el balón, y para adentro. 2-0. A veces el fútbol es fácil.

 

Tan fácil que desde ese momento el Valladolid se dedicó a dejar pasar los minutos y a no cansarse, aunque la factura llegaría de la mano de Álvaro Rubio y Chica, ambos con pequeñas dolencias que les obligaron a ser sustituidos. No parecía nada grave en ninguno de los dos casos, pero habrá que esperar diagnóstico médico. Y hablando de diagnósticos, el que puede hacerse de este Pucela que, al menos, sigue cumpliendo en casa.