El Real Valladolid se deshace del Córdoba y vuelve a soñar (2-0)

Moyano y Marcelo Silva celebran el gol del segundo ante el Córdoba. LFP

Los de Miguel Ángel Portugal se adelantaron rápido con goles de Del Moral y Marcelo Silva para firmar una primera parte que hacía años que no se veía en Zorrilla. Debutó Rennella.

FICHA TÉCNICA

 

REAL VALLADOLID - CÓRDOBA 2-0

 

GOLES: (1-0, 4' Manu del Moral. 2-0, 11' Marcelo Silva)

 

REAL VALLADOLID: Kepa; Moyano, Marcelo Silva, Juanpe, Hermoso; André Leao, Álvaro Rubio (Pedro Tiba 80); Juan Villar, Manu del Moral (Rennella 73), Mojica; Rodri (Kostner 84). Entrenador: Portugal.

 

CÓRDOBA: Razak; Dalmau, Héctor Rodas, Gálvez, Domingo Cisma; Nando, Luso (Caballero 46), Víctor Pérez (Markovic 70), Fidel;Florin Andone, Xisco (Raúl de Tomás 62). Entrenador: Oltra.

 

ÁRBITRO: Medié Jiménez. Amonestados: Moyano; Domingo Cisma, Xisco.

Más de uno saldría con cara de circunstancias este domingo de Zorrilla. Sí, el Real Valladolid se había impuesto 2-0 al segundo de la tabla, el Córdoba. Se había hecho un partido de ensueño, con una primera parte para enmarcar. De esas que hacía años que no se veían en el feúdo blanquivioleta. La defensa se había mostrado sólida, el ataque mejorable, fallón, pero válido. Incluso Rennella había debutado. Pero la pregunta era inevitable. ¿Se puede volver a confiar en este Real Valladolid?

 

Y es que fueron muchos y buenos argumentos los que se vieron sobre el césped de Zorrilla. Un nuevo esquema 4-4-2, quizá el típico 4-2-3-1 en más de una ocasión, con Del Moral cubriendo la espalda de Rodri. Unas bandas espectaculares en ataque, con Mojica como un puñal y Juan Villar, una vez más impresionante, bien cubierto por Moyano. Un juego de mediapuntas para enmarcar. Y como resultado, con un Córdoba decepcionante por medio, un buen 2-0.

 

Quién lo diría. Solo motivos para sonreír, o eso parece. Apenas un par de errores en defensa casi inevitables en cada partido y una falta de efectividad alarmante, pese a las dos dianas. ¿Qué estaba mal entonces? Pues que después de dos victorias consecutivas y a tres puntos del play off, uno se cuestiona si realmente este Pucela puede aspirar al ascenso, o tan solo se mueve por latigazos.

 

La partida táctica arrancó con un Córdoba desconocido, oculto en la sombra. Los dos fogonazos de Del Moral, con algo de fortuna, y de Marcelo Silva en un balón parado dejaron patente que algo se le había atascado a Oltra. Tantos y tantos partidos de maravilla, para llegar a Valladolid y tirarlo todo por tierra.

 

Era difícil saber lo que le había pasado al Pucela desde la semana pasada, en Mallorca, hasta este domingo. Los tres puntos son los mismos, en lo que significa encadenar dos triunfos consecutivos, pero las sensaciones eran dignas del doctor Jeckyll y míster Hyde. Más allá de los dos tantos, Villar entraba por banda como cuchillo en mantequilla. Mojica, lo mismo. El público volvía a disfrutar como hacía años que no lo hacía, o por lo pronto desde aquel 7-0 contra el Barcelona B de la temporada pasada.

 

Mientras, el Córdoba miraba asustado la que se venía encima. En toda la primera parte apenas fue capaz de acercarse a los dominios de Kepa, mientras Razak, héroe verdiblanco, se convertía en un pulpo capaz de atrapar todo lo atrapable. No cambiaría mucho el contexto en la segunda parte, con el guardameta evitando hasta cinco goles cantados, con la diferencia de que los visitantes, esta vez sí, echaron toda la carne al asador y estiraron líneas buscando un gol que no llegaría.

 

Y más allá de la preocupante falta de efectividad –Del Moral, Villar y Rodri fallaron lo indecible-, cabe preguntarse si ahora, al fin, el Valladolid encontrará la estabilidad y continuidad necesaria. La segunda parte de la función vino a demostrar que los blanquivioletas, cuando quieren, pueden, y que hay mimbres entre una plantilla dolida. La semana que viene en Alcorcón toca confirmar una tendencia positiva que, por el momento, ya sitúa al equipo a tres puntos del play off.

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