El Real Valladolid se agarra al ‘no es cómo empieza, sino cómo termina’

Óscar se lamenta tras una ocasión marrada ante el Alcorcón, único partido ganado esta temporada. A.MINGUEZA

El conjunto blanquivioleta tan solo suma tres puntos de nueve posibles en los tres primeros encuentros ligueros. En los dos últimos ascensos llevaba seis (2006/2007) y siete (2011/2012).

TEMPORADA 2015/2016

 

Una victoria (Alcorcón, 2-0), dos derrotas (Córdoba, 1-0. Ponferr., 3-0).

 

Dos goles a favor, cuatro en contra.

 

TEMPORADA 2011/2012

 

Dos victorias (Nástic, 0-3. Córdoba, 2-0), un empate (Girona, 1-1).

 

Seis goles a favor, uno en contra.

 

TEMPORADA 2006/2007

 

Dos victorias (Sporting, 1-3. Las Palmas, 2-0), una derrota (C. de Murcia, 1-0).

 

Cinco goles a favor, dos en contra.

Las comparaciones son odiosas, pero también necesarias. Tanto como para poder echar la vista atrás y calibrar en primera persona qué pasos se dieron bien y mal para poder corregirlos, también en el mundo del fútbol. Una práctica a la que, por supuesto, tampoco es ajeno el Real Valladolid. Y es que los de Garitano suman apenas tres puntos, fruto de una única victoria ante el Alcorcón, en este comienzo de Liga.

 

Una losa muy pesada que ha relegado al equipo al decimosexto puesto de la clasificación con un simple triunfo y dos derrotas frente a Córdoba (1-0) y Ponferradina (3-0) que dejan a la afición bastante tocada en cuanto a ilusión se refiere. ¿Pero cómo arrancaron los artífices de los dos últimos ascensos, Djukic y José Luis Mendilibar? ¿Les fue mejor o peor?

 

La respuesta es simple y fácilmente deducible; sí. El comienzo de Garitano deja mucho que desear en cuanto a números se refiere y deja al aire la conclusión de que tanto el entrenador vasco como sus jugadores tienen mucho camino por recorrer.

 

Vayamos por partes. Temporada 2006/2007, José Luis Mendilibar en el banquillo. Tras varios años en Segunda División, el Pucela empieza a notar la soga al cuello económicamente hablando, con lo que el regreso a Primera se antojaba cada vez más necesario. Comienzo de temporada... y seis puntos en tres partidos.

 

Un contundente 1-3 en El Molinón y un 2-0 en Zorrilla ante Las Palmas consiguieron aplacar el tropiezo en la tercera jornada ante el desaparecido Ciudad de Murcia por 1-0. No está mal. Vamos con Djukic. 0-3 en casa del Nástic de Tarragona (que se llevaría un 6-0 en Copa entre la segunda y tercera jornada), 2-0 frente al Córdoba y un 1-1 ante el Girona. Resultado, siete puntos. Mejor todavía.

 

No hay duda, echar un vistazo al pasado a veces duele. El Real Valladolid confía en remontar la situación, que la realidad dice que no ha hecho más que empezar y que todavía quedan muchos meses de competición por delante. Pero hay otro problema añadido, y es que no solo de números vive el fútbol, también están las sensaciones.

 

Sí, los datos son irrefutables, pero las impresiones que deja un equipo de fútbol sobre el campo son discutibles. Por desgracia, la diferencia abismal que había de juego entre los dos últimos equipos del Real Valladolid y el presente, poco debate puede generar. Por eso, Garitano y sus jugadores tienen mucho que hacer.

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