El Real Valladolid, incapaz ante un Osasuna que bordeaba puestos de descenso

Los jugadores del Real Valladolid celebran el gol conseguido por Óscar.

El conjunto blanquivioleta no pudo dar la vuelta a un marcador adverso al descanso (2-1) y volvió a demostrar su falta de gol. Nuevo paso atrás de los de Rubi que no convencen con su juego.

C.A. OSASUNA (2): Santamaría, Javier Flaño, Miguel Flaño, Nekounam, Nino (Karim, min.89), Torres, Sisi, Cedrick (Kodro, min.68), Raoul Loé, David García y Merino (Cadamuro, min.54).

 

REAL VALLADOLID (1): Varas, Chica, Valiente, Samuel (Óscar Díaz, min.61), Peña, Álvaro Rubio (Omar, min.84), André Leão, Bergdich (Jorge Hernández, min.78), Óscar, Mojica y Jeffren.

 

GOLES: 1-0 (Min. 5); Nekounam. 1-1 (Min. 15); Óscar. 2-1 (min.35); Marc Valiente en propia puerta. 

 

ÁRBITRO: Muntera Moreno. Mostró tarjetas amarillas a Samuel (Valladolid), Sisi (Osasuna), Loé y expulsó por doble amarillo a Flaño. 

 

INCIDENCIAS: Estadio El Sadar de Pamplona. 12.000 espectadores. 

Nuevo paso atrás del Real Valladolid, incapaz de aprovechar la ocasión de visitar a un Osasuna que coqueteaba con los puestos de descenso y que, además, le brindó la oportunidad de jugar con uno menos por la expulsión de Flaño al comienzo de la segunda mitad. El equipo de Rubi cae a la quinta plaza y se aleja de la zona de ascenso.

 

Cuando el partido apenas había recorrido sus primeros cinco minutos, Nekounam aprovechó un balón en el área para revolverse y batir a Javi Varas ante la pasividad de la defensa blanquivioleta. El duelo en El Sadar se ponía cuesta arriba a las primeras de cambio.

 

Pero antes el Valladolid había marcado un gol que fue anulado y el equipo no parecía mal asentado en el pesado terreno de juego pamplonica. Tanto, que el resultado de esas buenas sensaciones fue el empate conseguido por Óscar González en el minuto 16 para devolver el partido a su sitio. Todo un golazo que le dio al Valladolid una estabilidad que estaba demostrando con una buena salida de balón gracias a la fluidez que aportaba Álvaro Rubio en el centro del campo. 

 

Tuvo ocasiones el Valladolid, como una vaselina de Bergdic que salvó bien Santamaría, pero el mazazo llegó con el gol en propia puerta del reaparecido Marc Valiente que, en pugna con Cedrick, llevó el balón fuera del alcance de Javi Varas. 

 

Con el marcador en contra (2-1) se llegó al descanso de un partido con dos goles anulados (Nino marcó en fuera de juego discutible para Osasuna) y dominio alterno de ambos equipos, pero apenas comenzada la segunda mitad llegó la expulsión de Flaño al ver la segunda tarjeta amarilla que dejaba a los navarros con diez jugadores para el resto del partido. 

 

Pero el Valladolid sigue mostrando escasos argumentos en su fútbol, muy lejos de ese concepto que el propio Rubi comentó en una ocasión sobre hacer al menos dos goles por partido. El último lo ganó por la mínima en Zorrilla y, ante Osasuna, demostró que le faltan muchas cosas para ser un aspirante serio al ascenso.