El Real Valladolid cumple el último trámite de pretemporada y ya piensa en la Liga (1-0)

Los de Garitano se llevaron el Trofeo Ciudad de Valladolid ante el Eibar gracias a un gol de Óscar recién empezada la segunda parte, de manera que queda todo listo para el arranque en Córdoba.

FICHA TÉCNICA

 

1 - Real Valladolid: Kepa, Chica, Marcelo Silva, Hermoso, Juan Villar, André Leao, Rodri, Óscar, Alfaro, Juanpe y Timor.

 

También jugaron: Diego Mariño, Samuel, Álvaro Rubio, Guzmán, Ángel y Caye Quintana.

 

0 – Eibar: Irureta, Lubazandio, Ramis, Capa, Sergi Enrich, Dani Nieto, Adrián, Dani Garcia, Dos Santos, Borja Bastón y Corral.

 

También jugaron: Julen, Saúl Berjón, Arruabarrena, Luna, Escalante y Keko.

 

Goles:

 

48’’: Óscar bate a Irureta tras un gran pase de Alfaro.

 

Árbitro: Valdés Aller, del Colegio de Castilla y León. Amonestó a Capa (71’) del Eibar.

 

Incidencias: Partido disputado en el Estadio José Zorrilla ante 3.289 espectadores.

El Real Valladolid se alzó con el Trofeo Ciudad de Valladolid y ya tiene la mirada fijada en el comienzo de Liga de la próxima semana en Córdoba, merced de un resultado de 1-0 gracias a un gol de Óscar recién iniciada la segunda mitad, si bien los albivioletas dejaron claro que queda mucho camino por recorrer.

 

Y no sería por que la alineación no olía a titular. Rodri como referencia arriba, escoltado por Óscar detrás, con Juan Villa y Alfaro en las bandas. Timor y Leao en la medular y una defensa formada por Hermoso, Marcelo Silva, Juanpe y Chica, con Kepa bajo palos. Bien podría ser la que dispusiera Garitano en la primera jornada de Liga, tan solo dentro de una semana.

 

¿Y por lo demás, que fue del partido? Pues un Pucela que comenzó ordenado, con las líneas juntas a la hora de defender y con una buena presión sobre el rival, con mucho ataque por bandas a la hora de buscar el gol. El problema es que si bien los blanquivioletas tenían más ganas de agradar a su afición que el Eibar –mención especial para los muchos seguidores vascos en la grada-, no hubo mucho acierto de buenas a primeras en los primeros compases.

 

Eso sí, fue cuestión de que los chicos de Gaizka Garitano decidieran ponerse las pilas para que comenzara el asedio. Un par de jugadas bien trenzadas concluyeron con varios córners y alguna que otra ocasión de Rodri, al que se ve con muchas ganas, fue suficiente para levantar a una afición que anhela comenzar bien la temporada desde el primer momento. Poco a poco el encuentro se convirtió en un toma y daca de ida y vuelta, con dominio alterno, pero sin resultados en cuanto al marcador se refiere.

 

A siete días de comenzar el campeonato doméstico, bien hay que decir que al Valladolid se le vieron varios pros y varias contras. En primer lugar el tándem central formado por Silva y Juanpe parece saber a lo que juega, transmiten seguridad y eso el equipo lo nota. Ambos se mostraron contundentes y con fuerzas todo el partido, de ahí que las continuas acometidas de Borja Bastón y de Adrián González quedasen la mayoría de veces en agua de borrajas.

 

¿Pero el ataque? Ay, el ataque. El Pucela creaba poco, aunque bien. De vez en cuando los cuatro de arriba conseguían conectar como los ángeles y dejaban un chispazo de genialidad, pero lejos de acertar. Y así, con esas, se llegó al descanso con el mismo resultado que el inicial.

 

La segunda parte arrancó con un cambio bajo palos –Kepa dejó su puesto a un Mariño reconciliado con la afición- y una permuta en el campo. Y es que a primeras de cambio Óscar consiguió quedarse solo ante Irureta para, con una sangre fría increíble, batirle por bajo. Era el 1-0 apenas comenzado el segundo round.

 

Bien hay que decir que el tanto espoleó a los locales, a la búsqueda de agradar a su público. Por momentos pudo verse entrega y ganas, si bien siempre faltaba ese último empujón que terminara de demostrar al equipo local como un conjunto eficaz al 100%. ¿Cuestión de hacerlo en una competición seria como la Liga? Pronto se sabrá.

 

El resto de la segunda parte fue una especie de quiero y no puedo de ambos equipos. El Eibar demostró que también tiene calidad en las botas de varios jugadores y hechuras para cumplir en la temporada si Mendilibar consigue manejar bien el vestuario, mientras que el Pucela insistía a la contra, sin resultado, haciendo ver Garitano que necesita algún que otro fichaje más antes de que acabe agosto. Finalmente 1-0 y el Trofeo Ciudad de Valladolid que se queda en casa, con la vista ya puesta en el viaje a Córdoba para abrir el telón de la Liga.

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