El Real Valladolid consigue la permanencia más triste de los últimos años (2-2)

El Real Valladolid cerró por fin la permanencia matemática en casa del Elche. TRIBUNA

Los blanquivioletas rascaron un empate a domicilio ante el Elche que les permite permanecer una temporada más en Segunda.

Ficha técnica:

 

2 - Elche: Javi Jiménez; Isidoro, Hugo Álvarez, José Ángel, Álex Martínez; Pelayo (Nikos Vergos, min. 82), Mandi; Espinosa, Héctor Hernández (Cristaldo, min. 70), Álvaro (Eldin, min. 56); Sergio León.

 

2 - Real Valladolid: Kepa; Moyano, Marcelo Silva, Juanpe, Nikos; Borja, Álvaro Rubio (Jose, min. 66); Tiba, Óscar (André Leao, min 76), Manu del Moral (Juan Villar, min. 59) y Roger.

 

Árbitro: Alberola Rojas (Castellano-manchego). Mostró tarjeta amarilla a Tiba, Borja y Nikos por el Real Valladolid, y a Espinosa por el Elche.

 

Goles: 0-1, min. 25: Roger. 1-1, min. 27: Sergio León. 2-1, min. 63: Pelayo Novo. 2-2, min. 71: Juan Villar.

 

Incidencias: Encuentro correspondiente a la jornada 41 de Segunda División disputado en el estadio Martínez Valero ante unos 5.339 espectadores.

La vida sigue igual. Bueno, o no, porque el Real Valladolid, por fin, puede pregonar a los cuatro vientos que está salvado. Parece increíble, alguno que se hubiera metido en una cámara frigorífica durante los últimos nueve meses no daría crédito a la expresión para un equipo que supuestamente estaba diseñado para el ascenso directo, pero así es. Ha tenido que ser en la penúltima jornada, con un resultado de 2-2 en casa del Elche el que diera por fin el respiro matemático a los blanquivioletas.

 

Y bien hay que decir que el partido no fue precisamente infumable, no al menos para lo que tiene acostumbrado el Pucela en las últimas semanas a sus seguidores. Alberto López, en su penúltimo encuentro en el cargo, decidió no improvisar en demasía en el once que pudiera dar la ansiada tranquilidad. Manu del Moral volvió al once acompañando a Roger, y bien hay que decir que la dupla no respondió mal.

 

Así, en medio de una marejada de partidos en los que se jugaba de todo, el Martínez Valero acogía uno en el que si acaso se disputaba el honor y poco más sobre el césped. Ambos equipos decidieron dejarse llevar, lo cual derivó en un choque de poco fútbol pero alguna que otra ocasión. En esas que precisamente los dos mencionados protagonistas decidieron dar un vuelco al asunto.

 

Corría el cronómetro sin demasiados sobresaltos cuando Del Moral puso rasito un centro que arrebañó Roger echándose al suelo para batir a Javi Jiménez y poner el 0-1 en el luminoso. Poco duró la alegría en casa del pobre, porque la revelación Sergio León empató al minuto siguiente a la salida de un córner en la millonésima empanada de la defensa blanquivioleta en lo que va de temporada. Lo dicho, la vida sigue igual. Al descanso se llegó con alguna que otra oportunidad de calado, pero que no terminó en el fondo de las redes.

 

La segunda parte vino a ser más de lo mismo. Sin ningún aliciente real, el partido tomó por momentos tintes de pachanga mientras más de uno echaba cuentas desde casa mirando el resto de partidos de la categoría. Marca el Alavés, parece que asciende... Uf, esto se le pone complicado al Almería... Ahí va. Gol del Elche. Otro borrón a balón parado, que esta vez materializó Espinosa para culminar la remontada de cabeza mediada la segunda parte.

 

Alberto terminó por desesperarse ante la dejadez de sus jugadores y metió inmediatamente a José a modo de aviso, pero que ya poco pueden responder. Tuvo que ser precisamente el canterano quien moviera el balón que acabaría rematando Juan Villar, de lo poco salvable esta temporada para el Real Valladolid, para hacer el empate. Ese punto que terminaría por dar la permanencia más triste del club en los últimos años... por eso de ser en Segunda, y no en Primera.

 

Así, en un carrusel de cambios y de dimes y diretes el marcador no se terminaría moviendo para dejar a los dos equipos más o menos conformes. Enfrente espera ya el último partido del Valladolid de la temporada, el fin de un sufrimiento que ha durado demasiados meses. Qué más da que sea ante un Mallorca que llega jugándose la vida. El Pucela, simplemente, no estará.