El Real Valladolid cae sin opción en el Calderón (3-0)

Dos goles de Raúl García y Diego Costa, ambos en los cuatro primeros minutos, pasaron factura a un Valladolid que hizo un flojo partido ante el Atlético. Godín puso la puntilla con el tercero en la segunda mitad.

FICHA TÉCNICA:

 

RESULTADO: ATLÉTICO DE MADRID, 3 - VALLADOLID, 0. (2-0, al descanso).

 

EQUIPOS:

 

ATLÉTICO DE MADRID: Courtois; Juanfran, Alderweireld, Godín, Insúa; Gabi, Mario Suárez, Arda Turán (Villa, min.75), Koke (Sosa, min.78); Raúl García (Diego Ribas, min.63) y Diego Costa.

 

VALLADOLID: Diego Mariño; Rukavina, Marc Valiente, Mitrovic, Peña; Álvaro Rubio, Rossi, Larsson (Valdet Rama, min.71), Víctor Pérez; Omar (Osorio, min.46) y Javi Guerra (Manucho, min78).

 

GOLES:

 

1-0, min.3, Raúl García.

 

2-0, min.5, Diego Costa.

 

3-0, min.73, Godín.

 

ÁRBITRO: Prieto Iglesias (C. Navarro). Amonestó a Víctor Pérez (min.82), a Peña (min.82) y a Mitrovic (min.86) por parte del Valladolid.

 

ESTADIO: Vicente Calderón.

No hubo milagro. El Real Valladolid cayó por 3-0 ante el Atlético de Madrid en su visita al Vicente Calderón, en gran parte gracias a una empanada inicial que le hizo encajar dos goles de Raúl García y Diego Costa en los cuatro primeros minutos. En un partido mediocre, con el Atleti a medio gas y un Pucela impotente, Godín remató la faena mediada la segunda parte con un testarazo a la salida de un córner.

 

Los primeros cinco minutos que completaron los jugadores blanquivioletas probablemente estén en los manuales de cómo no salir a jugar fuera de casa, o quizá en los de cómo debe salir un equipo como el Atlético para resarcirse tras tres derrotas consecutivas, o a lo mejor en ambos. La cuestión es que en la primera jugada de peligro del choque, después de que claramente tomaran la iniciativa los rojiblancos, ya se pusieron por delante.

 

Parecía una falta inocente al borde del área, pero esos términos para Simeone no existen. El argentino tenía un as en la manga en forma de estrategia, que dejó a Raúl García franco para rematar en la frontal. Pegada y para adentro. No hay más. O sí. Porque se estaba frotando JIM los ojos todavía cuando un pase en profundidad del propio Raúl plantaba a Diego Costa mano a mano con Mariño. Vaselina y otra al fondo de la red. No había ni comenzado el partido y, en realidad, ya había terminado.

 

Van pasando las jornadas y al Pucela se le van acabando las excusas. Bien es cierto que las lesiones, algunos malos arbitrajes, la mala suerte y, por supuesto, tener al Atleti delante en esta ocasión, no son los mejores ingredientes, pero los blanquivioletas una vez más volvían a dar esa imagen que dan demasiadas veces fuera de casa. Ni una sola ocasión clara en la primera parte así lo atestigua.

 

Mientras, los de Simeone seguían a lo suyo. Con un inicio goleador impecable y una defensa ordenada –mención especial a Godín-, los colchoneros se dedicaron a hacer un partido sencillo, sin complicaciones, con alguna que otra ocasión que podía ampliar el marcador, pero que no entraría hasta la segunda mitad.

 

Un segundo tiempo en el que el Valladolid pareció espabilar, pero solo fue un espejismo. Con el paso de los minutos los rojiblancos rebajaron el pistón, pero ni por esas los visitantes dieron sensación de poder llevarse algo. Guerra y Larsson marraron un par de ocasiones que bien podían haber resucitado al muerto, pero no hubo ni acierto ni suerte.

 

Ni siquiera los cambios pudieron ayudar al Pucela. Osorio, que entró directamente desde el vestuario en la segunda parte, no pudo darle alguna opción a un equipo que es otro cuando coge el autobús para jugar lejos de Zorrilla, un equipo sin espíritu en muchos casos.

 

Fue entonces cuando apareció Godín para poner la sentencia. En un córner mediada la segunda mitad Mitrovic se quedó mirando, Osorio y Guerra se estorbaron mutuamente con otro jugador del Atleti por medio y, entre todo el caos, apareció el central uruguayo para poner la última paletada de tierra a un Pucela que ya descansaba en el cajón de pino desde hace un rato.

 

Así las cosas, los rojiblancos rompieron una pequeña racha de tres partidos sin ganar, el Pucela mandó al traste la suya de tres sin perder, y se queda de esta manera en la cuerda floja. El viernes que viene, ante el Levante, la millonésima final de la temporada en Zorrilla.

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