El Real Valladolid acude a la prórroga para seguir en la Copa

Drazic, en el primer gol de la noche. TRIBUNA

El Pucela eliminó al Tenerife en el tiempo extra gracias a un gol Raúl de Tomás y otro de Drazic.

Real Valladolid: Pau Torres; Markel, Guitián, Álex Pérez, Ángel; Luismi, Anuar; Iban Salvador (Míchel, min. 81), Sergio Marcos, Guzmán (Drazic, min. 66); Mata (Raúl de Tomás, min. 71).

 

CD Tenerife: Falcón; Raúl Cámara (Amath, min. 83), Germán, Carlos Ruiz, Camille; Omar Perdomo, Alberto, Aitor Sanz, Álex García (Choco Lozano, min. 83); Cristo (Aarón Ñíguez, min. 63) y Jouini.

 

Goles: 1-0, minuto 78: Drazic; 1-1, minuto 84: Amath; 2-1, minuto 98: Raúl de Tomás; 3-1, minuto 120: Drazic.

 

Árbitro: Pérez Montero, asistido en las bandas por Hernández Labella y Martínez Moreno. Amonestó a los locales Iban Salvador, Luismi y Míchel; y a los visitantes Aitor Sanz y Camille. Además, expulsó al preparador físico blanquivioleta, Fran Albert, y al jugador tinerfeño Iñaki Sáez, tras una trifulca en los banquillos.

 

Incidencias: Partido correspondiente a la Tercera Eliminatoria de la Copa del Rey. 4.210 espectadores presenciaron el partido en el Nuevo Estadio José Zorrilla.

Sufrir y sufrir. El guion del Real Valladolid en la mayoría de sus victorias esta temporada. En esta ocasión tuvo que acudir a la prórroga para eliminar a un Tenerife (3-1) que plantó batalla a los de Paco Herrera. Finalmente, la calidad de Drazic y Raúl de Tomás se impuso a la defensa visitante, que solo pudo mirar los dos últimos goles de bella factura.

 

La salida del Pucela invitaba a pensar que el camino sería de rosas, ya que encerró al rival en su campo. Mata gozó de las dos primeras ocasiones, que metieron el miedo en el cuerpo a los visitantes. Sobre todo la segunda, en la que Falcón sacó el balón prácticamente sobre la línea de gol.

 

El Tenerife consiguió quitarse la presión y empezó a rondar el área blanquivioleta. Aunque parecía que solo sabía hacer daño de cabeza. Omar Perdomo, en el segundo palo, no cabeceó bien un centro colgado desde la izquierda; y después Jouini se adelantó a Pau Torres en otro balón aéreo, pero el testarazo se marchó por encima del larguero.

 

Los minutos pasaban y las ocasiones escaseaban. Solo algunas aisladas inquietaron algo a los porteros, como el disparo lejano de falta de Omar Perdomo que atrapó sin mayores problemas el cancerbero local. Así, sin sobresaltos mayúsculos, el 0-0 iluminaba el marcador de Zorrilla al descanso.

 

A la vuelta de vestuarios fue el Tenerife quien intentó golpear al Real Valladolid. Markel desbarató una clara ocasión despejando el balón en el segundo palo. A partir de ahí los de Martí sacaron un par de saques de esquina, aunque sin mayor peligro. La reacción blanquivioleta no tardó en llegar, ya que volvió a tener el balón y a llegar a la portería azulona.

 

Anuar empezó a tener más protagonismo en ataque, aunque no fue el encargado de dar el pase definitivo. De eso se encargó Sergio Marcos, cuyas intenciones eran buenas, pero los proyectos no se hicieron realidad. Mientras tanto, el conjunto tinerfeño aguantó el chaparrón -futbolístico y acuático, por la fuerte lluvia que cayó sobre Zorrilla- como pudo. De hecho, rozó el gol en dos cabezazos de Germán; uno se marchó rozando el poste y otro lo atrapó Pau Torres en dos tiempos. Sufrió a balón parado el Pucela.

 

El carrusel de cambios benefició al Real Valladolid. Raúl de Tomás creó peligro; aunque el protagonismo iba a ser para un Drazic que aprovechó un mal pase para cazar el balón, regatear a Falcón y marcar a portería vacía. El gol calentó al público de Zorrilla que necesitaba un estímulo y la afición blanquivioleta ya se veía en la siguiente ronda.

 

Pero el fútbol es fútbol. De nuevo los cambios, aunque esta vez los visitantes, fueron protagonistas. El exblanquivioleta Amath acababa de ingresar en el terreno de juego y al poco tiempo se benefició de un balón a la espalda de Luismi para superar a Pau Torres, cuando quedaban menos de diez minutos para el final.

 

El Tenerife llegó más entero al final y el equipo de Paco Herrera acabó el tiempo reglamentario algo desaparecido. La prórroga ya estaba en la cabeza de todos los jugadores y la noche cada vez era más cerrada en Valladolid. Unas indicaciones, breve tiempo para coger aire y al lío de nuevo.

El Pucela tenía ganas de vencer y seguir con la dinámica del Alcorcón. Por ello, salió con más ganas y trató de imponer su calidad. Ahí apareció Raúl de Tomás, con un balón en el área, para romper a la zaga tinerfeña y firmar un gol estelar. El tanto animó más todavía a los banquivioletas, que subieron una marcha para frenar los intentos de ataque de su rival.

 

Los visitantes no se rindieron y tuvieron el empate en un cabezazo del Choco Lozano. Pau Torres tuvo que emplearse a fondo para sacar el balón abajo, en una gran intervención del cancerbero. Aunque no estaba todo el pescado vendido, ya que faltaba otro gol de Drazic, de vaselina, para sentenciar con el 3-1.

 

Sin tiempo para celebraciones, el Pucela ya piensa en el partido del domingo (18:00 horas), cuando visitará a un Nàstic de Tarragona que también sigue vivo en la Copa, tras eliminar en la tanda de penaltis al Rayo Vallecano.