El Real Madrid se ahoga en la orilla

Gustavo Ayón ante un jugador del Maccabi en la Euroliga

Los blancos suman su primera derrota en el Top 16 ante un gran Maccabi.

FICHA TÉCNICA.


MACCABI ELECTRA TEL AVIV: Pargo (11), Ohayon, Smith (14), Randle (6) y Schortsanitis (17) --cinco inicial--; Tyus (4), Haynes (17), Landesberg (16) y Alexander (5).

REAL MADRID: Llull (11), Rudy Fernández (5), Rivers (4), Ayón (13) y Reyes (20) --cinco inicial--; Nocioni (4), Maciulis (4), Bourousis (9), Sergio Rodríguez (5), Carroll (7) y Slaughter (4).

PARCIALES: 23-31, 23-23, 22-15 y 22-17.

ÁRBITROS: Ryzhyk (UKR), Rocha (POR) y Anastopoulos (GRE). Sin eliminados.

PABELLÓN: Menora Mivtachim Arena. 11.060 espectadores.

El Real Madrid cosechó su primera derrota en el 'Top 16' de la Euroliga tras caer (90-86) en la visita al Maccabi Electra Tel Aviv --su verdugo en la última final continental-- después de que los merengues firmasen un gran encuentro en la quinta jornada gracias al tesón de Felipe Reyes, que se convirtió en el máximo reboteador de la competición.

Le faltó hambre al Real Madrid en los momentos decisivos, sobre todo cuando más físico se necesitaba en el tramo final. Sin embargo, un último cuarto más que discreto no impidió que los pupilos de Pablo Laso enterrasen todo el buen trabajo realizado en la primera parte (54 puntos y dominio en el electrónico).

De esta forma, el Real Madrid cede el liderato a manos de los israleís, que presentan igual balance (3-1). Un triunfo que parecía no llegaría por la buena intepretación del equipo español y la soberbia actuación de Felipe Reyes, el mejor jugador en el segundo clasificado de la Liga Endesa. El pívot cordobés, que suma 1288 rebotes, no hay día que no rinda con el afán de un juvenil.

Con Reyes en la pista el Madrid siempre fue mejor. Sus 16 puntos al descanso, seis rebotes incluidos, le dieron a los blancos un parcial de +20, algo que pronto taponó el cuadro local. La defensa mejoró tras el descanso y los jugadores de Guy Goodes apretaron las diferencias. El partido había vuelto a abrirse.

Por su parte, los registros fueron a menos ante el actual campeón de Europa que no encontró en Ayón --pese a sus 13 puntos-- el jugador que batallase con éxito en la pintura, ni tan siquiera a Carroll desde el perímetro. Uno de los lastres del Real Madrid en los momentos decisivos. Para colmo, Laso sentó a Bourousis tras un error en defensa y no volvió a ponerlo sobre el parqué del Menora Mivtachim Arena de Tel Aviv.

El equipo hebreo, que sólo ha perdido ante Panathinaikos en este curso como local, dinamitó el partido con Sylven Landesberg y con Jeremy Pargo, el mejor asistente del encuentro con nueve entregas. La gran mayoría de ellas las repartió al comienzo del cuarto final, cuando el cuadro israelí no tenía otra escapatoria que apretar el acelerador hasta el fondo.

El Madrid perdió su ventaja un poco antes, pero no fue capaz de darle la vuelta a la encrucijada. El espectáculo final que se vivió en el pabellón del Maccabi terminó por apagar a los vigentes subcampeones de Europa, que --pese a su buen partido-- nadaron sin suerte para ahogarse en la orilla.