El Real Madrid resiste el arreón de Hezonja y da el primer golpe

Nocioni y Mejri taponan a Tomic

El Real Madrid ha ganado el primer asalto de la final por el título de la Liga Endesa tras ganar de forma apretada por 78-72 al FC Barcelona, en el encuentro disputado en el Barclaycard Center de la capital.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

REAL MADRID: Llull (9), Rivers (-), Rudy Fernández (17), Reyes (12) y Ayón (10) --cinco inicial--; Sergio Rodríguez (12), Maciulis (3), Nocioni (5), Carroll (8), Mejri (2), Slaughter (-) y Bourousis (-).

FC BARCELONA: Satoransky (7), Oleson (2), Thomas (4), Lampe (9) y Tomic (2) --cinco inicial--; Huertas (9), Doellman (7), Navarro (7), Abrines (-), Hezonja (18), Nachbar (1) y Pleiss (6).

PARCIALES: 27-20, 20-20, 12-13 y 19-19.

ÁRBITROS: Conde, Jiménez y Cortés. Sin eliminados.

PABELLÓN: Barclaycard Center, 12.127 espectadores.

El conjunto madridista ha sacado adelante un primer partido donde casi siempre ha ido por delante y ha gozado de rentas rozando o superando los diez puntos, pero el equipo azulgrana ha logrado encontrar la respuesta para tener opciones hasta el final.

Así, los de Pablo Laso dominaban por once puntos (66-55) a falta de poco más de seis minutos, pero la aparición de Mario Hezonja ha dado opciones a los de Xavi Pascual. El croata (18 puntos y 5/6 en triples) y Rudy Fernández (17) han sido los mejores de cada bando.

 

El primer choque fue tenso y emocionante, como estaba previsto. El teórico favoritismo del campeón de Europa quedó diluido por el carácter competitivo del actual campeón liguero, superviviente pese al pobre partido de referentes como Ante Tomic, Juan Carlos Navarro, Tomas Satoransky o Justin Doellman.

 

Le quedó el recurso de Hezonja (18 puntos y 5/6 en triples), compensado por el buen hacer de Rudy Fernández (17), con más ayuda en sus compañeros, con Sergio Rodríguez, Felipe Reyes y Gustavo Ayón firmando dobles dígitos de anotación.

 

'Cerrando la partida' era el lema elegido por varios seguidores blancos para espolear a su equipo, recordando la Supercopa, Copa y Euroliga ya conquistadas por el Real Madrid esta campaña. Sin embargo, tal estrategia no pareció asustar al conjunto catalán, que empezó concentrado.

 

Pero ese simple amago se antojaba escaso para un efectivo arranque por parte de ambos equipos, con el ala-pívot polaco Maciej Lampe respondiendo desde el bando azulgrana a los aciertos de su homólogo madridista Gustavo Ayón. El mexicano quería con ello imponer su dominio en el juego interior, auspiciando las tareas de su compañero Rudy Fernández desde el exterior.

 

El intercambio de puntos exhibía una alternancia casi de precisión suiza, sin que ningún equipo se despegara en el marcador. Había tanto en juego como iniciar esta eliminatoria con buen pie, mostrando ya en el primer cuarto fortalezas propias y carencias rivales; y eso fue justo lo expuesto durante los primeros nueve minutos.

 

En los siguientes 60 segundos, los locales encadenaron un parcial de 11-0 para voltear su desventaja de un punto (16-17), y hasta lograr entonces una primera decena de renta (27-17). Esa travesía fue posible gracias a tres triples consecutivos, obra de Sergio Rodríguez, del inspirado Rudy y del argentino Andrés Nocioni, nuevamente liderando la garra local con un tapón sobre Tomic que encendió al público.

 

En ese momento, el resultado reflejaba un 31-23 a 7:54 del segundo cuarto, pero las sensaciones favorecían con claridad a un Real Madrid que podía asestar un duro golpe al Barça si prolongaba la buena racha. El joven Mario Hezonja había guiado las ofensivas culés en los 10 minutos iniciales, pero ni rastro de él cuando la bocina indicaba el descanso, pero los de Xavi Pascual se agarraban a la pista para seguir siendo amenaza.

 

TARDÍA REACCIÓN CULÉ

 

Se habían gastado 20 minutos y el resultado de 47-40 obligaba a reaccionar al Barça, una tarea nada fácil frente a la concisión de su adversario. Y todo ello en un tercer periodo poco prolífico, mucho más táctico y en el que la batalla llevaba dos nombres por bandera: Pablo Laso y Xavi Pascual.

 

El primero supo exprimir la concentración de sus pupilos para que no soltaran las riendas del partido; el segundo, en cambio, no daba con la tecla idónea para agrietar la defensa rival. Sin embargo, sí bajó el ritmo anotador más acorde a sus intereses para acabar unos pobres diez minutos con un marcador de 59-53 tras un parcial de 12-13.

 

El Barça seguía con vida y seguro de que más de un sobresalto iba a protagonizar. Aunque bien es cierto que dejó sus mejores prestaciones para la recta final, pues el último cuarto parecía sentenciado a mitad de camino. Ahí, y tras comenzar el periodo con nulidad en los golpes, un oportuno parcial de 7-2 convirtió el 59-53 en un 66-55 para los madridistas cuando quedaban poco más de seis minutos.

 

Todo parecía bien encarrilado cuando el conjunto catalán volvió a meterse en el partido, liderado por el acierto de Hezonja, que a base de triples, alguno muy lejano y con marcado carácter balcánico, devolvió a los suyos al partido.

 

De todos modos, el Real Madrid aguantó en pie y no perdió su ventaja. Los de Pablo Laso se vieron solo dos arriba (72-70) en los instantes decisivos, pero apretaron los dientes para salir airosos tras un importante rebote ofensivo de Rudy Fernández que allanó el camino hacia el primer punto de la eliminatoria.