El Real Madrid hace de un punto un tesoro

Bale y Cristiano Ronaldo, autores de los goles del Real Madrid

Cristiano y Bale sostienen a un Madrid que estuvo a merced de la Juve.

 

 

FICHA DEL PARTIDO:

 

2 JUVENTUS: Buffon; Cáceres, Barzagli, Bonucci, Asamoah; Vidal, Pirlo, Pogba, Marchisio; Tévez (Quagliarella, min.82) y Llorente (Giovinco, min.88).

 

2 REAL MADRID: Casillas; Ramos, Varane, Pepe, Marcelo; Xabi Alonso (Illarramendi, min.70), Khedira; Bale (Di María, min.75), Modric, Cristiano, y Benzema (Jesé, min.81).

 

GOLES:

 

   1 - 0, min.44, Vidal, de penalti.

   1 - 1, min.52, Cristiano Ronaldo.

   1 - 2, min.60, Bale.

   2 - 2, min.65, Llorente.

 

ÁRBITRO: Howard Webb (ING). Amonestó a Modric (min.35) y Varane (min.41) en el Real Madrid y a Pirlo (min.45) y Bonucci (min.82) en la Juventus.

 

ESTADIO: Juventus Stadium. 46.696 espectadores.




 

El Real Madrid empató en su visita a la Juventus de Turín (2-2) gracias a los goles de Cristiano Ronaldo y Gareth Bale, que le otorga la clasificación virtual para los octavos de final de la 'Champions League' en un partido pobre, que volvió a ofrecer una imagen irregular de los merengues, letales en los metros finales, pero muy débiles en torno a su área.

 

Dos goles más en contra, ocho en total en los últimos cuatro partidos. Una cifra que no ayuda a enterrar las dos caras que ofrece este Real Madrid, que sobrevive por Cristiano y también por Casillas, vital en dos manos en la primera parte. La Juve, perro ladrador más que mordedor, logró su tercer punto que la deja, pendiente de un hilo, en la última plaza del grupo B.

 

Los de Ancelotti pronto se perdieron en el orden impuesto por su rival y demostraron su falta de ideas para surtir de balones a Cristiano, Bale y Benzema. El último pase fue la asignatura pendiente de los blancos --con camiseta naranja este martes-- además de su defensa donde sólo Varane volvió a estar a la altura tras el movimiento de Ramos al lateral derecho.

 

El francés, que evitó dos goles de los 'bianconeros', se convirtió en protagonista de la primera mitad junto con Iker Casillas, quién también tuvo su momento de gloria. El mostoleño, que tuvo que atajar un lanzamiento de Pepe en su intento por despejarla, fue crucial a la media hora. El 'santo' regresó de nuevo y mandó al limbo el testarazo de Llorente.

 

Poco había ofrecido el Real Madrid, hipotecado al fútbol de Cristiano y a la sensatez de Xabi Alonso, otro de los que se salvó. Esos son, a día de hoy, los dos pilares que sostienen a un equipo caótico, anárquico y que trasmite argumentos insuficientes como para pensar en ganar en un gran escenario, como lo fue hoy el de la 'Vecchia Signora'.

 

El portugués fue el único que lo intentó con un disparo cruzado al comienzo del primer acto, pero en eso se resumió el bagaje de un Madrid que se marchó al descanso con una piedra en el bolsillo. Varane, impecable durante los 45 minutos, contactó con Pogba dentro del área y Webb decretó penalti. El chileno Vidal, infalible desde los 11 metros, puso el 1-0.

 

La segunda parte apenas modificó el guión de juego. Lo único que cambió fue el acierto merengue. Dos tiros, dos goles. Así de contundente es este Real Madrid que no da sensación de dominar los partidos, pero que tiene arriba la mejor dinamita, probablemente, del 'Viejo Continente'. Primero fue Cristiano, que firmó su octavo gol en esta 'Champions', y después le tocó el turno a Bale.

 

CRISTIANO IGUALA A INZAGHI

 

El de Madeira, que igualó a Filippo Inzaghi con 8 goles en la primera fase del torneo, hizo bueno un error de Martín Cáceres y aprovechó la asistencia de Benzema, mientras que el galés sacudió un zapatazo con la zurda que se convirtió en imposible para Buffon. El 1-2 no hacía justicia para una Juve que, bien es cierto, había bajado el pistón, pero que tampoco merecía tal bofetón.

 

Así pasó, sólo cinco minutos después, un balón de Pirlo --que volvió a ser fundamental-- acabó en Cáceres, quién se desquitó de su error y sirvió un centro medido al delantero riojano de los de Antonio Conte. Llorente picó el balón y estableció el definitivo 2-2. Un resultado que jamás había provocado la historia en terreno transalpino.